martes, 23 de agosto de 2011

EL REMAKE DE AD VS. COPEI

Dentro de la oposición, pareciera que los candidatos a las primarias presidenciales, están completos. Sin embargo, falta tiempo para dilucidar si algún otro político o empresario del país tome la decisión de participar en las primarias opositoras, o quizás sin participar, presentarse a las elecciones presidenciales del 2012. Pero, ceteris paribus, podemos avizorar un panorama más completo, pues ya el Bloque Socialdemócrata, el más importante de la MUD, decidió su candidato. Pero aún queda mucho tiempo para hacer análisis prospectivos con respecto a lo que va a suceder.

Sin embargo, hay algunos analistas que se han adelantado a afirmar que las elecciones primarias presidenciales se van a polarizar entre los candidatos de mayor preferencia electoral actualmente, me refiero a Henrique Capriles y Pablo Pérez. Creo que es muy apresurado hacer este tipo de precisiones, sin embargo, es la opinión de un gran número de opositores.

Basándome en ello, pudiésemos hacer algunos análisis del significado que representará para la oposición, de ser Capriles y Pérez, los dos candidatos en los cuales se polarice las elecciones primarias de febrero de 2012, claro está, de llegar a realizarse. Sostengo que una disputa electoral entre ambos, representa un remake de la oferta electoral bipartidista entre AD y COPEI, por lo que nominalmente pudieron haber cambiado, pero sustancialmente es lo mismo. Tanto es así, que incluso algunas estrategias electorales, que otrora utilizaron adecos y copeyanos en campañas presidenciales, se están retomando, claro, con un sólo detalle, el país, definitivamente no es el mismo.

¿Quién representa al pasado?

En diversas oportunidades se ha endilgado, tanto en la oposición como en el chavismo, el remoquete de "dinosaurios" a los dirigentes del Bloque Blanco Socialdemócrata, especialmente por su líder más visible Henry Ramos, así como aquellos ligados a la vieja guardia de COPEI. Pero, a pesar de su edad, ¿Son ellos los únicos que representan el pasado?

Hurgando un poco en el origen político de Pérez y Capriles, nos encontramos con que ambos forman parte del remake de Acción Democrática y Copei. Capriles, inicia su carrera política en la juventud de Copei, llegando incluso a ser diputado al extinto Congreso de la República de Venezuela, como candidato del partido verde. Fue en el 2000, cuando forma parte de los pioneros del Movimiento Primero Justicia, con jóvenes provenientes de la juventud de Copei.

Algo similar, sucede en el caso de Pablo Pérez, pues sus inicios políticos fueron en Acción Democrática, donde militó hasta pertenecer a Un Nuevo Tiempo, cuyo fundador es su mentor político, me refiero a Manuel Rosales, quien le ha llevado de la mano hacia su primera derrota como candidato a Alcalde, y como gobernador, por cierto, siempre contra el mismo contrincante del PSUV, Giancarlo Di Martino.

Tanto Primero Justicia como Un Nuevo Tiempo, representan el mismo bipartidismo adeco-copeyano, pero con la cara lavada, con nuevas siglas, nuevas figuras, nuevas estrategias, pero las mismas dinámicas y el mismo perfil de partido. Acción Democrática y UNT, un partido con mayor presencia en las zonas populares y con un bastión electoral importante en Maracaibo, Copei y Primero Justicia, un partido de élites y de cuadros, con menos presencia en zonas populares, pero si entre la clase media y alta. ¿Qué es lo viejo y lo nuevo? Es simplemente un remake de los partidos políticos tradicionales.

La idea del cambio vs. el hombre que camina

Me ha llamado la atención, y creo que otros analistas y articulistas han opinado lo mismo, lo curioso del eslogan de Pablo Pérez “Camina, camina y no discrimina”. Es inevitable recordar el eslogan “ese hombre si camina, va de frente y da la cara” de Carlos Andrés Pérez para las elecciones presidenciales de 1973 y 1988. Pero el asunto no queda ahí.

¿Acaso es casual lo de “El tigre es el cambio” de Eduardo Fernández, eslogan usado durante la campaña para la presidencia en 1988 y “la fuerza del cambio” de Capriles? Incluso, la estrategia de mostrarse cercano a las clases populares, con el agua hasta la cintura, barbado, abrazando a una afro descendiente barloventeña, me recuerda a la estrategia electoral de Eduardo Fernández, el cual incluso llegó a dormir en un “rancho”. Estas dos “casualidades”, son visos de lo que cada uno y en su conjunto representan: un remake del bipartidismo blanco-verde, y una remozada disputa entre los mismos partidos tradicionales puntofijistas.

Podemos finalizar mencionando, que ambos son gobernadores de importantes estados desde el punto de vista electoral, son generacionalmente contemporáneos, uno es casado y otro soltero (tema que de seguro será considerado para la construcción de la imagen del candidato), son líderes de los dos partidos políticos opositores con mayor apoyo y poder político, uno tiene un pasado de dudosa conducta democrática, y el otro es delfín de un prófugo de la justicia acusado de hechos de corrupción. Los opositores, de seguro tendrán la ardua labor de escoger entre alguno de ellos, o quizás un tercero o tercera, que se cole por la baranda de una alternativa distinta a las mismas de siempre.


miércoles, 17 de agosto de 2011

“EL PLAN B: ¿UN MITO?”

En estos días los debates sobre las estrategias de un posible plan B de la oposición de cara a las elecciones de 2012, han caracterizado las contiendas políticas. A través de mi cuenta en twitter @farith15, recibí mucha información respecto a los argumentos que se han esgrimido desde ambos sectores de la política nacional. En diversos espacios de opinión, medios de comunicación, e incluso en la Asamblea Nacional, el tema ha sido duramente debatido, generándose acusaciones peligrosas en caso de demostrarse pruebas válidas ante las instituciones competentes.

Sin embargo, me hago la pregunta que quizás muchos venezolanos y venezolanas se harán, ¿Hay suficientes pruebas para afirmar que la oposición prevé un plan B en caso de no ganar las elecciones presidenciales de 2012?

Quisiera analizar algunos antecedentes sobre acciones que en el pasado desarrollaron factores de la oposición venezolana, para activar un “plan B” alterno al juego de la democracia, que van desde el ataque al Consejo Nacional Electoral (CNE) hasta la búsqueda de financiamiento externo para sostener la oposición a Chávez.

Atacar al árbitro

Es curiosa la forma como la oposición se ha relacionado con el ente comicial. Justo antes de celebrarse nuevos comicios, inician acusaciones hacia el CNE acusándolo de vulnerar el secreto al voto, intimidad al elector, manipular la data electoral, y obviamente realizar “fraudes selectivos”.

En los meses previos a las elecciones en diciembre de 2012, empezaron a denunciar supuestas irregularidades. Ahora el tema es la incorporación de nuevas captahuellas y la digitalización de los cuadernos electorales, y por supuesto la vulneración del secreto al voto. Por otra parte, en diversos procesos, han declarado fraude y parcialidad hacia el PSUV, claro está, cuando no son favorecidos con el voto popular. Pero, ¿ha sido la misma actitud cuando sí han sido favorecidos?

Revisemos este caso. El Alcalde del Municipio Sucre del Estado Bolivariano de Miranda, Carlos Ocariz, fue derrotado electoralmente en el año 2004 luego de obtener un 47% de los votos, frente al 51% obtenido por José Vicente Rangel Ávalos. Inmediatamente, fueron cuestionados los resultados. El 02 de noviembre de 2004, el diario El Universal publicaba una nota donde se expresaba lo siguiente: “para Ocariz, el anuncio del CNE no coincide con las actas escrutadas” (...) “Juan Carlos Caldera, abogado de Primero Justicia, solicitó ante el CNE que no se decretara ganador a ningún candidato hasta que no se coteje 100% de las actas, debido a dudas razonables”. Por su parte, Leopoldo López, para el momento militante del Primero Justicia, afirmaba que “El CNE está al margen de la ley”.

Cuatro años después, frente a Jesse Chacón (PSUV), Ocariz obtiene la victoria con un 56% de los votos, frente a 44% obtenido por Chacón. El 24 de noviembre de 2008, reseñó el mismo diario El Universal la frase de Ocariz: “Hoy Petare habló". Curioso fue, que en ningún momento de su discurso fue cuestionada la actuación del CNE.

La agitación castrense.

Dentro de las estrategias de la oposición de agitar y movilizar los diversos sectores de la sociedad venezolana, para recuperar el apoyo que en alguna oportunidad tuvieron antes del 2004, encontramos las dirigidas hacia el sector militar. El mensaje ha sido muy similar al que quisieron dar en 2001, con el caso de las prendas íntimas femeninas entregadas en sobres a oficiales de alto rango. Ahora, el argumento es que se quiere eliminar a los componentes militares, para desplazarlos por las Milicias Bolivarianas. Esto conformaría un plan que el Presidente Chávez tiene para dividir progresivamente la Fuerza Armada. La intención es clara: crear malestar interno.

El 10 de mayo de 2004, el ex presidente Carlos Andrés Pérez, declaraba desde Miami que: “el descontento es mayoritario entre los miembros de la Fuerza Armada Nacional. En cualquier momento podemos enfrentarnos a una acción de la fuerza armada venezolana". ¿Alguna coincidencia con las declaraciones realizadas recientemente por algunos voceros de la oposición?

Por otra parte llama poderosamente la atención la mención selectiva que al declarar sobre el tema hace Antonio Ledezma de la Guardia Nacional, cuando brindó declaraciones al respecto señalando que "¿Quiénes son los que tienen con sueldo de hambre a soldados y Guardias nacionales?”

Como lo recogió Mirtha Rivero en su libro “La rebelión de los náufragos” cuando entrevistó a Carmelo Lauría “la garantía para la estabilidad democrática, desde el punto de vista de las acciones militares contra el Presidente, es la Guardia Nacional.” No es casual la mención de Ledezma.

El financiamiento externo

Si algo permitió la develación de fue dejar al descubierto las relaciones hasta el momento oscuras de las embajadas norteamericanas con factores de oposición en Venezuela. Comentemos algunos de ellos.

Según un cable de septiembre de 2009, Ismael García, Juan José Molina y Ricardo Gutiérrez se reunieron con el Embajador de los Estados Unidos en Venezuela, Patrick Duddy, para solicitar financiamiento a Podemos, a través de recursos provenientes del Nacional Endowment for Democracy (NED) u otros fondos del gobierno estadounidense. Luego, en fecha reciente Didalco Bolívar, compañero de partido de Ismael García, lo acusaba de recibir recursos de sectores económicos privados (9MM$) con la finalidad de negociar candidaturas a las elecciones regionales venideras.

Por su parte, en el 2006, El ex embajador de EEUU en Venezuela, William Brownfield, señaló que un grupo de dirigentes de AD encabezados por Henry Ramos Allup le manifestaron su interés de recibir financiamiento. Igualmente acotaba que “La principal estrategia de Ramos ha sido intentar conseguir la ayuda de la comunidad internacional”.

Otro caso se registra en 2010, donde Miguel H. Otero (Diario El Nacional), Nelson Mezherane (Globovision) y Guillermo Zuloaga (Globovision), se reunían de forma frecuente con el embajador Patrick Duddy. Al menos, con el Director de El Nacional, hubo una referencia directa a la solicitud de financiamiento para evitar la quiebra del diario en abril del 2011. Como bien sabemos, no quebró, y por el contrario la fiesta de su 68 aniversario fue apoteósica.

No podemos afirmar que en todos los casos señalados, efectivamente se concretó el financiamiento. Sin embargo, la intención de recibir recursos del gobierno norteamericano es clara. Y obviamente, estas ayudas van condicionadas a responder a los intereses del financista.

Usted evalué a la luz de los hechos que sucedieron, y por su puesto los venideros, si existen o no antecedentes sobre diversas configuraciones de “planes B”, que se han activado en el contexto electoral. Esperemos que en esta oportunidad, no los anime estrategias que vulneran las bases de la democracia venezolana.

martes, 2 de agosto de 2011

EL BLUFF DE LA TARJETA UNITARIA

Luego de conocer la decisión tomada por la Mesa de la Unidad con respecto a la creación de la tarjeta unitaria, quedó evidenciada la distancia de los que dirigen la oposición en Venezuela y los opositores de base. ¿Es relevante para el opositor que los líderes de los partidos que conforman la MUD se detengan en discutir si mantienen o no sus parcelas, o por el contrario se presenta una sola tarjeta? De considerarlo importante, ¿A quién y entre quiénes se decidió la conveniencia o no de las propuestas presentadas? ¿Se le propuso a los electores de oposición discutir u opinar al respecto? ¿Y la variable calendario electoral?



La tarjeta unitaria… ¿y?

Las opiniones que leí al respecto, provinieron de los pocos opinadores que pretendieron explicar los aspectos tecnicistas en que se subsume la oposición para decidir entre una tarjeta única u otro tipo de instrumentos electorales para presentarse a las elecciones de 2012. A pesar de la diversidad de argumentos y elementos procedimentales, lo que quedó muy en claro es que unas posturas favorecían a aquellos que pretenden conservar su carácter no unitario pero aprovecharse del espacio de la Unidad para obtener el máximo beneficio posible, que no pudiera conseguirlo de actuar como un partido opositor individual; y otros quienes querían aprovechar la tarjeta única para seguir ejerciendo el poder por capacidad de liderazgo, y no por apoyo electoral.

Finalmente la decisión adoptada fue anunciada el 30 de julio: dado que no hubo acuerdo para una tarjeta única, entonces la MUD decidió presentar su propia tarjeta, con la esperanza que: 1. los otros partidos la apoyen, 2. aquellos electores que no poseen simpatía electoral por los partidos opositores pero quieren votar en Contra de Chávez tengan una alternativa, 3. No comprometer la “identidad de partido” de quienes conforman la MUD. Pero lo que no se contó como las bondades de esta decisión, es que también se deja abierta la posibilidad que la Unidad presente un candidato y los partidos opositores otros, en caso de no haber mayores acuerdos luego de conocerse los resultados de las elecciones primarias, o de cambiar las condiciones del entorno político de cara a 2012.

Pero el elector que observa el desarrollo de las guerras intestinas de los líderes opositores, sigue siendo un simple expectante de lo que deciden aquellos que pretenden ponerse de acuerdo para liderarlo. El rol del opositor de a pie, pues es ese: contemplar. Luego, tal foca: aplaudir en señal de aceptación, reconocimiento y beneplácito. Y luego tal cuarto republicano: votar. Esa es la democracia que tanto defienden, y promueven desde la oposición, la democracia delegativa en donde los ciudadanos simplemente delegan en sus “representantes” (quisiera saber quien eligió a la directiva de la MUD) la capacidad de decidir.

La variable calendario electoral.

Por otra parte, las decisiones adoptadas, también incluyen la exclusividad del uso de la tarjeta unitaria para las elecciones presidenciales. Ello, le da un valor prioritario al único factor que une a la oposición: Salir de Chávez. Pero también le resta importancia a la “unidad” para las elecciones regionales y locales. Por ello me pregunto, ¿Qué sucedería si el CNE decide que las elecciones regionales y locales precederán a las presidenciales?

Hay algunas evidencias que me permiten aseverar que el tema de las primarias a los niveles estadales y municipales está generando un alto nivel de conflictividad en el seno de la oposición. Incluso, luego de las confidencias sobre algunos acuerdos de no celebrarlas, y los procesos de negociación que se han desarrollado para evitarlas en algunos municipios y entidades federales, dejan en claro la alta dispersión que existe en estos niveles en torno al tema de las elecciones primarias, y obviamente a la posibilidad de presentar candidatos unitarios.

Considero que de preceder las elecciones estadales y municipales, las luchas internas para la decisión de los candidatos opositores a los diversos cargos a elegir (gobernadores, alcaldes, concejales y diputados legislativos), profundizaría los conflictos internos por las apetencias individuales de los partidos que conforman la MUD, y ello generaría un desgaste profundo de los pocos acuerdos alcanzados a nivel de las presidenciales.

Muchos aspectos en torno a las elecciones de 2012 quedan aún por definirse, y algunas decisiones que se han tomado de forma desmesurada, pueden generar escenarios no previstos. Pero lo que es cierto es que la pugna entre oposición y gobierno no ha trascendido de lo meramente electoral. ¿Qué programa de gobierno alternativo proponen los opositores? Es una pregunta que aún espera por respuesta.