domingo, 17 de febrero de 2013

¿UN PAQUETAZO?

Recientemente hemos visto como en algunos medios opositores al gobierno, diversos actores de la política nacional han usado el término paquetazo, para referirse al conjunto de medidas económicas anunciadas por el Ministro de Planificación y Finanzas y el Presidente del Banco Central de Venezuela. Incluso, con asombro hasta el propio gobernador de Miranda ha hablado de paquetazo rojo, quien otrora fue denunciado por los mismos opositores por ocultar un plan de corte neoliberal, donde se retomaría la senda del paquetazo neoliberal de Carlos A. Pérez (CAP) y Rafael Caldera.
El término per se, trae consigo una carga de valor negativo, pues se recuerdan los titulares de los periódicos luego de ser anunciadas los términos de negociación de CAP con el Fondo Monetario Internacional, y las medidas que se aplicaría de forma inmediata sobre la economía venezolana. Es inevitable que en la memoria colectiva del venezolano actual, algo desprevenido de lo acontecido hace 24 años, se asocie lo del supuesto paquetazo rojo con el paquetazo neoliberal.
Por ello considero pertinente puntualizar los aspectos que resaltaron en aquel paquetazo neoliberal, para que luego revisemos que tal aseveración en la actualidad, pareciera salir de lo más elaborado de la racionalidad opositora mariacorinesca, alejándose absolutamente de la realidad. Luego de ofrecer la vuelta a la Venezuela Saudita de los años 70, CAP anuncia las siguientes medidas, por demás inconsultas y sin ningún tipo de legitimidad política. Sus medidas se resumen en tres aspectos claves: 1. Reducción del “gasto” social y el empleo público, 2. Liberalización de la economía comercial, fiscal y laboral, 3. Apertura de la economía a la inversión extranjera. Veamos con detalle lo propuesto: a) acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para adoptar las medidas de ajuste, con el fin de obtener un financiamiento de US $ 4.500.000.000 en 3 años disciplina fiscal; b) disciplina fiscal; c) Liberación de la tasa de cambio y la tasa de interés; d) reducción de los controles de precios; e) reforma en el régimen comercial; f) apertura económica.
Sobre el primer punto, es necesario precisar cuáles fueron las cláusulas de acuerdo de obligatorio cumplimiento con el Fondo Monetario Internacional: a) restricción del gasto fiscal; b) restricción de los niveles salariales; c) unificación del régimen cambiario con paridad unitaria y flotante; d) tasas de interés flexibles y aumento inmediato de los niveles de las tasas de interés reguladas, eliminación de los créditos a tasas preferenciales para la agricultura, establecimiento de las tasas de interés por el mercado tan pronto como fuera posible; e) reducción de los controles de precios; f) postergación de programas de inversión de baja prioridad; g) reducción de los subsidios; h) introducción de un impuesto sobre la venta; i) ajuste de las tarifas de los bienes y servicios provistos por empresas estatales, incluyendo los precios de los productos petroleros en el mercado interno; j) reforma en el régimen comercial, incluyendo la eliminación de la mayor parte de las excepciones en las tarifas y liberalización de las importaciones; k) levantamiento de las restricciones de las transacciones internacionales, incluyendo la inversión extranjera y la repatriación de dividendos.
Ahora bien, revisemos lo anunciado por Jorge Giordani y Nelson Merentes: a) creación de un Órgano Superior para la Optimización del Sistema Cambiario, b) el ajuste de la tasa de cambio a 6,30 bolívares por dólar, c) la eliminación del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), d) la modificación del convenio cambiario, que permite a personas naturales y jurídicas la apertura de cuentas en divisas en el país. ahora le pregunto, ¿Dónde está el paquetazo? ¿Dónde se establece que se va a reducir lo que se invierte en misiones y programas sociales? ¿En qué parte se precisa que se van a liberar tasas de interés y se eliminarán los subsidios a la actividad agrícola? ¿Por favor señáleme donde hay establecido que se van a eliminar los controles de precio?
Pues lo visto anteriormente, nos indica que está dominando dentro del pensamiento opositor la lógica opositora mariacorinesca donde comuna es comunismo. Penetró tal lógica a los discursos opositores, tratando de recolocar a Capriles fuera de Miranda y dentro del juego político nacional, con la ilusión que se convoquen elecciones presidenciales adelantadas.
Finalmente, Lo que parece perderse de vista, es que no hay mayor muestra sobre la salud del Presidente que haber tomado las medidas anunciadas, las cuales en un escenario electoral presidencial negado era conveniente lanzarlas luego, y no arriesgar el apoyo electoral.

EN RÁFAGA

NO ENTIENDO AL MONARCA. Me llamó la atención la escarificación (raspado) de la vía de Llano Alto en fechas previas al carnaval, en una muestra fehaciente de la eficiente lógica gerencial que opera en el equipo del acalde de Carrizal. En primer lugar lo hace en fecha previa a las fiestas de carnaval, donde se tenía previsto que las comparsas pasaran por Llano Alto, o sea, calándose la vía escarificada, pudiendo hacerlo posterior al carnaval. Segundo, ¿para qué raspar la vía si no se va a asfaltar? Tercero, cuánta falta le hace la pavimentación de vías a las comunidades de Lomas de Paramacay, La Ladera, Colinas de Carrizal, Brisas de Oriente… sin embargo el Llano Alto en dos años han asfaltado 4 veces. ¡Así es que se gobierna!

VEDESOLCA. Yo le pregunto al Monarca: ¿Quién va a pagar los 462.000 Bs. que decidió el TSJ que debe cancelar a a Vedesolca por incumplimiento de contrato? ¿Quién va a pagar los intereses moratorios por 3 años de este monto adeudado? ¿Acaso el daño patrimonial al municipio no es sancionado por la Ley contra la Corrupción? Después ahondaremos más en este punto.

ESA EXTRAÑA ÉTICA POLÍTICA


¿Qué entendemos por ética política? Al hablar de ese esquivo tema, se hace ineludible precisar cómo lo vamos a comprender. Sin ánimos de recurrir a Aristóteles y sus exegetas, podemos decir que la ética política son el conjunto de valores que determinan el cómo se accede, se mantiene y se ejerce el poder. No hay ética mala o buena, sino respetuosa o no con los valores que rigen las relaciones sociales. Y los códigos éticos no son estáticos en el tiempo, por el contrario son dinámicos y cambiantes. Por ejemplo, durante gran parte del siglo XIX era muy bien visto el que se tuviera esclavos, pero actualmente sabemos que una situación similar puede acarrear sanciones legales y morales.
Puede ser bueno en algunos países recurrir a la empresa privada para financiar una campaña electoral, mientras en otros una ayuda del sector empresarial, puede verse como una falta sancionable. Pero sin duda es importante para mantener códigos socializados de ética política, comprender que vivimos en un Estado de Derechos, o sea, nuestras relaciones sociales deben regirse por los parámetros que establecen la Constitución y las leyes.
Actualmente hay una relación peligrosa entre corrupción y ética política. Peligrosa, pues nuestra sociedad ha empezado a legitimar las prácticas corruptas como algo que no afecta la ética de un funcionario público. Incluso hay quienes señalan de tontos o pendejos aquellos que no aprovechan el chance de echarle el guante a los recursos públicos, cuando tienen la oportunidad de hacerlo. Lo cierto es que nos hemos acostumbrados a que nuestro vecino, nuestro colega, nuestro amigo, ese que vivía en una situación modesta, luego que fue designado en algún cargo, o ganó alguna elección, se hace rico de la noche a la mañana, cambiando estilo de vida y patrones de consumo.
Y el grave peligro se agudiza, cuando el Estado se ve impotente ante una avalancha de corrupción, y se vuelve un cómplice de la situación. Y no podemos solo ver el sector público, aunque es justo donde quiero poner mayor atención, pues en el sector privado la situación tiende a agudizarse. Como muestra veamos lo que sucede en los concesionarios de vehículos, donde quienes se encargan de vender cobran comisiones millonarias para que los vehículos le sean asignados.
En lo público, pues todo es mucho más peligroso, pues se trata de un mandato popular, por delegación directa o indirecta. El cómo se accede al poder, se pasea por la intriga, la calumnia, la guerra sucia y las descalificaciones, pues obviamente es un camino mucho más fácil que la acción política consciente, el debate y contraposición de ideas y la experiencia acumulada. Y no es algo nuevo, pues el propio Machiavelli en su obra “El Príncipe” hace una radiografía del cómo acceder y por supuesto del cómo mantenerse. Las prebendas, el engaño y la acción sesgada desde lo electoral, son valoradas como mucho más atractivo que una gestión eficiente y dirigida a esquemas donde la voluntad de la mayoría organizada sea considerada vinculante. Hay algunos que llevan más de 20 años gobernado con fórmulas políticas alejadas a los dos factores señalados.
Y el otro aspecto es el ejercicio del poder. Cuando los ciudadanos y ciudadanas entendamos que un mandatario es un empleado de la colectividad, vamos a  comprender en quién realmente radica el poder. No corresponde a la ética política gobernar sin y a espaldas del pueblo. Esa consigna de mandar obedeciendo hay que traducirla en hechos concretos, y así debe ser exigido.

EN RÁFAGA
LA EXTRAÑA ETICA DE CAPRILES
El gobernador-candidato de Miranda, tiene una extraña forma de variar sus criterios éticos de acuerdo al momento político. Ahora resulta que Mardo y Marcano deben ser defendidos, pues se está mancillando el honor de los pjotistas y del propio partido. Pero resulta que unos meses atrás salió raudo y veloz a sancionar y repudiar lo hecho por Juan C. Caldera. No entiendo. Al parecer el asunto es la forma de pago, pues se repudia al que se lo dieron en efectivo, y defiende a los que se lo dieron en cheque.

¿A QUIÈN SE LE TIRA PIEDRAS?
El ataque preventivo es aquel que se realiza contra aquello o aquel que representa un peligro, y ese ataque es por temor. A veces tememos a lo irreversible, a lo indetenible, sobre todo cuando es impulsado por la fuerza de la razón y la pasión, y las pretenciones de frenarlo, en gran medida lo que se logra es avivarlo y acelerarlo. El uso indiscriminado de la guerra sucia, la intriga, el chisme, la desinformación, son prácticas políticas que deben ser consideradas como extraordinarias y tendientes a disminuir, no como parte de la cotidianidad, y prácticamente una regla. Hacer el juego sucio  al contrario, sencillamente es una forma de demostrar un altísimo grado de incapacidad de confrontación de altura, de alto nivel y conciencia. ¡Pero persiste aún en la cultura política! Se dice que solo se tiran piedras al árbol cargado de frutos.

PUBLICADO EN EL DIARIO LA REGIÓN EL 10/02/2013

AQUEL 4 DE FEBRERO

Hace 21 años, Venezuela, amaneció en rebelión. Un grupo de jóvenes oficiales encabezados por el Teniente Coronel del Ejército Hugo Chávez, intentaba romper con el hilo constitucional, y darle fin al segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. Era un acción cívico militar atípica en nuestra región, pues en esta oportunidad no era un golpe de la derecha, pues ésta rebelión era eminentemente de izquierda y bolivariana. 
Comprender su significado histórico, nos hace remontarnos a 3 años atrás, pues como lo sentenció en el extinto Congreso de la República el en aquel momento Diputado por la Causa R Aristóbulo Istúriz, “el 27 de Febrero no tiene ninguna diferencia con lo que acaba de pasar, son dos expresiones de descontento, son dos maneras de cobrarle a la democracia la deuda social que esta democracia tiene con el pueblo”. 
No tengo dudas al afirmar que el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992 fue la respuesta de los cuarteles al 27 y 28 de febrero de 1989. Era el mismo pueblo desde distintas circunstancias y roles dentro de la sociedad. Eran venezolanos y venezolanas quienes estaban padeciendo de un Estado en decadencia, sin capacidad de agenciar las demandas de las grandes mayorías sumidas en un estado de indefensión. 
Los años 90 fueron la última década de un sistema político que se autorreferenciaba, y era incapaz de procesar de forma correcta las señales de deterioro y posterior debacle que se generaban desde todos los espacios de la sociedad venezolana. A partir de ese momento, fue una crónica de una muerte anunciada. Lo paradójico, es que quien capitaliza políticamente lo sucedido no es el gobierno de Pérez, sino quienes protagonizaron y justificaron los hechos del 4 de febrero. 
Sin embargo, es Hugo Chávez quien logra traducir las necesidades y los deseos de un pueblo fatigado por los desaciertos de un proyecto neoliberal trunco y un gobierno disfuncional, para encabezar e impulsar un cambio radical del Estado venezolano. Fueron los sucesos del 27 y 28 de febrero de 1989 el hito histórico que marcaron el quiebre del sistema político venezolano y sembró de esperanzas a un pueblo que despertaba de un letargo de 30 años; pero fue en la rebelión del 04 de febrero donde surgieron los actores que hoy rigen los destinos del país.

PUBLICADO EN EL DIARIO 2001 EL 04/02/2013

RESPETO A NUESTRA PATRIA


Ya se ha hecho una práctica rutinaria de la derecha grosera, tendenciosa e irrespetuosa de nuestro continente, dirigirse al gobierno de nuestro país y al pueblo que lo eligió como les provoca. Ahora resulta que no sólo políticos, sino actores, cantantes, líderes religiosos y cuan rabioso intolerante le provoque despotricar de nuestro país.
Recientemente en la sesión ordinaria de la OEA, un embajador por iniciativa propia dijo cuanta estupidez le provocó, declarando posteriormente mucha satisfacción por lo dicho, lo que por cierto le costó el cargo. Por su parte, un músico puertoriqueño, colonia de los Estados Unidos, se expresa de forma vulgar, denigrante y abusiva sobre nuestra democracia, el Presidente Hugo Chávez y el Vicepresidente Nicolás Maduro.
Ya basta. Debemos como sociedad repudiar y reaccionar frente a la campaña negativa sobre nuestro país, y hacer comprender a esos venezolanos que se convierten a veces en cajas de resonancia, otras en generadores de distorsionadas imágenes nacionales, que esas actitudes perversas nos están dañando como sociedad. No se trata de la Venezuela de un partido o de un líder o de disputas entre quienes pretenden gobernar y quienes no dejan gobernar o se oponen al ejercicio democrático del gobierno. Se trata del país donde nacimos, crecimos, nos enamoramos, vivimos, sufrimos, pretendemos morir, donde a pesar de las vicisitudes del pasado y del presente, seguimos disfrutando de ser venezolanos.
Hay que rechazar enérgicamente a quienes pretenden con sus opiniones dañar la imagen de nuestra hermosa y digna patria. Y para ello, es fundamental, vital, rescatar el sentimiento nacional, la identidad nacional. No se trata de la identidad política, sino de la identidad que como país, como sociedad hemos construido durante nuestra historia como nación. Aquellos que pretenden dañar la imagen de nuestro país deben ser declarados personas no gratas de nuestra patria, y exigir respeto a nuestra dignidad nacional. Pero sobre todas las cosas, debemos comprender que no ofenden a un sector o a otro, sino a nuestro país, y como tal debe ser comprendido por todos para que sea defendido por todos.
Se trata de Venezuela. Respeten y hagamos respetar a nuestra patria, nuestra historia, nuestro hoy, nuestro mañana.
PUBLICADO EN EL DIARIO 2001 EL 21 DE ENERO DE 2013

EL COMPROMISO DE UN ALCALDE


Se avecinan las elecciones municipales, y los venezolanos tendremos la posibilidad de escoger a quienes regirán los gobiernos municipales, tanto desde el poder ejecutivo como desde el legislativo municipal. Quisiera por ello, compartir algunas ideas y propuestas que tiendan a impulsar el desarrollo de un nuevo modelo de gestión municipal en Venezuela.
El espacio desde donde los decisores en materia de políticas públicas pueden ser más efectivos, es desde las alcaldías. Tienen la posibilidad de estar más cerca de las necesidades de los ciudadanos, atender lo que en lo cotidiano puede garantizar una mayor calidad de vida, y sobre todo desarrollar estilos de gestión de lo público, con un mayor y rápido impacto.
Sin embargo, muchos han convertido su ejercicio en un mero negocio, mercantilizando la política y utilizando su plataforma para hacerse de los dineros públicos de forma criminal. Lo más culmen de este asunto, es que la calidad de nuestras calles y aceras, la gestión de las aguas negras, la recolección de desechos sólidos, la seguridad ciudadana, las actividades culturales y deportivas, la movilidad urbana, desmejoran sustancialmente. Y si de algo estoy seguro, es que en la política municipal debe emerger una forma distinta de hacer las cosas.
Un gobierno local que realmente atienda nuestras necesidades más básicas para una sana convivencia ciudadana y una mayor calidad de vida, sólo es posible bajo esquemas distintos de hacer política. Esto va más allá de si se es chavista u opositor; si se viste de rojo, de blanco, de verde o de amarillo. Y es que en estos últimos tiempos se ha exacerbado el uso de estas categorías para definir estrategias de campañas electorales a nivel estadal o local. “Vota por mí para que no gane el chavista y te expropien, se instale un comunismo, se vengan buhoneros, te invadan… Son los típicos argumentos, bajo los  que ocultan la inexistencia de un plan concreto de soluciones, donde se precise las propuestas para resolver los problemas de los ciudadanos bajos los parámetros que se establecen en la Constitución y en el Proyecto Nacional. Se trata de ejercer la política bajo lineamientos orientados hacia una gestión moderna y capaz de satisfacer las expectativas de los ciudadanos del municipio que gobierna.
Haciendo un ejercicio de idealización positiva, quisiera compartir con ustedes lo que considero deberían ser los 7 principales atributos de una gestión municipal de calidad. Este compromiso gira en torno a tres ejes fundamentales: participación ciudadana, transparencia y uso eficiente de los recursos.
1.    Gestión transparente. Es el aspecto más importante, pues de ello depende todo lo sucesivo. Es rescatar la confianza de los ciudadanos en el desarrollo de una nueva forma de hacer política. Se debe fortalecer la contraloría social y la participación ciudadana en los procesos de contratación y licitación de obras públicas. Por ejemplo, se debe aplicar fórmulas mixtas para los procesos de licitación, supervisión y finiquito de las obras, donde los habitantes de la comunidad, avalen el desarrollo de las mismas. Por otra parte se debe mantener una gestión a “puertas abiertas” donde el ciudadano se mantenga informado del uso de los recursos públicos.
2.    Empoderamiento. Uno de los elementos centrales de una gestión transparente y que incluya al ciudadano organizado, es la decisión conjunta de hacia dónde van las inversiones locales, y la ejecución comunitaria de los proyectos locales. Desde las municipalidades, se brinda la oportunidad de desarrollar presupuestos y planes con el concurso de los consejos comunales, las comunas, las juntas de vecinos, donde el propio ciudadano a través del uso de métodos de planificación efectivos sea quien decida en dónde invertir los recursos de la municipalidad. Además, se debe transferir recursos y competencias (empoderamiento) para que los propios vecinos organizados puedan atender problemas de su comunidad: tapar un hueco, construir una torrentera, asfaltar una calle, construir un muro, entre otros, que sirven como ejemplo de proyectos comunitarios que pueden ser ejecutados directamente por la propia comunidad.
3.    Rendición de Cuentas. El cumplimiento del artículo 66 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, debe ser un compromiso ineludible. La rendición de cuentas públicas, debe realizarse en un acto público con la convocatoria de los ciudadanos de la municipalidad (no en un lugar cerrado para hacerlo lo más discreto posible). Se debe centrar el informe de gestión en los aspectos planificados comparados con los cumplidos, apartándose de discursos llenos de gamelote y paja, donde suele ocultarse la poca efectividad, eficiencia y eficacia de la gestión. Es un principio básico de la democracia: a mayor información en manos del ciudadano, mayor participación en los asuntos públicos.
4.    Seguridad Ciudadana. Uno de los problemas que más afectan a los venezolanos es la inseguridad. Su combate decidido y el concurso de fuerzas policiales probas y dirigidas por funcionarios capaces, sería parte sustancial de un compromiso ciudadano. No se puede justificar la permanencia al frente de cuerpos policiales de funcionarios con “debilidades por lo ajeno” o sencillamente incapaces de controlar el ejercicio de una policía municipal. Debe ser el eje central de cualquier gestión en municipio venezolano alguno. Para ello, también la participación de la ciudadanía es estelar, pues experiencias exitosas en Chile, Bolivia, Reino Unido, entre otros, indican algunas buenas prácticas en el combate colectivo de la delincuencia.
5.    Combate al Nepotismo. Un alcalde no debe asumir la alcaldía como una hacienda de su propiedad. Debe cohibirse de ingresar familiares con primer (padres, hijo y cónyuge) y segundo (abuelos, hermanos y nietos) grado de consanguinidad. Ello siempre redunda en mayores niveles de corrupción y en la inclusión de personas que no tienen capacidad de ejercer cargo alguno, pero que se soportan exclusivamente en la relación filial. convierten las alcaldías en una gran solución para el desempleo de familiares y amigos, que no siempre reúnen las cualidades mínimas para desarrollar una gestión eficiente, efectiva y eficaz.
6.    Equipo Gerencial. Parto del principio, que una gestión eficiente debe contar con servidores públicos capaces. Para ello, el desarrollo de políticas de gestión del talento humano son esenciales, con políticas salariales claras y justas, competitivas, y que tiendan a la inclusión de vecinos del municipio. Por otra parte se debe erradicar el uso perverso de los beneficios laborales de los trabajadores, y mucho menos aquellos que garantizan su alimentación, transporte o educación.
7.    Desarrollo de la e-democracia. Se tiene que asumir el compromiso de desarrollar el uso de tecnologías de la información y comunicación (TIC´s), para acercar aún más la gestión al ciudadano y tender a elevar los niveles de eficiencia. El pago de impuestos, el acceso a la información, la transparencia de la gestión, la información y gestión catastral, las ventanas únicas de servicio, la gestión de obras, pueden ser servicios sensibles a dinamizarse a través de páginas web. En una alcaldía del siglo XXI, no se justifica que una gestión no potencie el uso de herramientas tecnológicas para el beneficio del ciudadano.
Los anteriores aspectos deben ser parte del compromiso para todo aquel que desee ocupar el cargo de Alcalde. De todos nosotros depende que la política sea sustancialmente proba y eficiente, convirtiéndose en una noble actividad, de la cual dependa la calidad de vida de todos los ciudadanos.
PUBLICADO EN EL DIARIO LA REGIÓN EL 20/01/2013

LOS TIEMPOS LEGALES Y POLÍTICOS


El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), La Asamblea Nacional y el respaldo de la Organización de Estados Americanos actuando a solicitud de la oposición, ha dejado muy en claro que no se ha violado el Estado de Derecho. A pesar de los intentos por confundir a la comunidad nacional e internacional, se resolvió a tiempo y de la forma adecuada, el intento por iniciar una crisis de gobernabilidad en Venezuela.
Pero es importante tomar en cuenta que una cosa son los tiempos legales y otra los tiempos políticos. Soy de los que guarda la esperanza que el Presidente Chávez pueda mejorarse y asumir la presidencia de la República, pero por limitaciones de profesión, mi esperanza es un acto de fe. Afortunadamente, nuestros constituyentes introdujeron en la Constitución la figura del Vicepresidente, quien comparte la responsabilidad de ejercer el poder ejecutivo en Venezuela, y quien en esta coyuntura ha garantizado el ejercicio de las funciones ejecutivas y de gobierno.
A pesar de haber el TSJ resuelto los dos aspectos centrales a mi parecer, lo referido a la ausencia y a la continuidad administrativa, hay que considerar que esta situación debe ser vista como transitoria y coyuntural, nunca como una decisión que demore más allá de los tiempos políticamente correctos. Honestamente, no puedo temporalizar eso de “políticamente correcto”, pero lo que sí puedo es precisar que su medición es fundamental para la estabilidad democrática del país.
Ese “timing político” no puede descuidarse. Su precisión puede a la postre significar cumplir con el objetivo central de lo señalado por el Presidente Chávez, garantizar la paz social y la estabilidad democrática en el país. Las instituciones públicas están en manos de líderes políticos con una capacidad extraordinaria de definir, aplicar y evaluar estrategias efectivas para el logro de objetivos políticos, que se han traducido en éxitos históricos y de una trascendencia más allá de nuestras fronteras. Nunca debería ser esta oportunidad, la excepción. Seguimos en contacto por twitter en la cuenta @farith15.
(PUBLICADO EN EL DIARIO 2001 EL 14/01/2013)

POST 10 DE ENERO


La enfermedad del Presidente Chávez ha generado reacciones de todos los sectores del país y de la comunidad internacional. Ningún medio de comunicación del mundo ha dejado de seguir lo que acontece en Venezuela, pues como lo hemos sostenido en diversas oportunidades, el liderazgo de Hugo Chávez trascendió nuestras fronteras como país, transformándose en una referencia mundial.
Más allá de las reacciones, ha sido necesario dirimir institucionalmente la ausencia permisada del Presidente. En un primer lugar es fundamental aclarar que Hugo Chávez cuenta con un permiso otorgado de forma unánime por la Asamblea Nacional para atenderse en la ciudad de la Habana en Cuba desde el pasado 09 de diciembre, pero tal como establece la Constitución, sino se presentaba ningún hecho sobrevenido que lo impidiera, debía tomar juramento el 10 de enero de 2013.
Lamentablemente para la fecha, el Presidente no pudo tomar juramento e investirse para el ejercicio de un nuevo período. Y a pesar de estar muy clara la situación en el orden legal, tanto la Asamblea como el Tribunal, tuvieron que pronunciarse para no dejar ningún resquicio de inconstitucionalidad. Tan apegada fue la actuación de ambos sectores, que organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) y gobiernos no aliados a Venezuela como los Estados Unidos, manifestaron su respeto y respaldo a la actuación del gobierno venezolano.
Pese a lo anterior, persisten intereses por desestabilizar el país. Y ello obviamente responde a objetivos distintos al de garantizar la gobernabilidad democrática. La oposición ha utilizado una estrategia “centrípeta” que no le ha salido muy bien, pero que ha ganado terreno mediático en la desinformación. Por otro lado, ha iniciado un conjunto de acciones para nuevamente intentar retomar la calle, aprovechando la coyuntura nacional.  Ya vemos por algunos medios que los sectores tradicionalmente sensibles a las movilizaciones han iniciado acciones en este sentido, y se anuncian otras en fechas posteriores.
Pero hay elementos que no han tomado en consideración: la oposición sigue siendo liderada por los mismos, sin un proyecto nacional alternativo, y cometiendo los mismos errores, como no poder resolver una vocería unificada en criterios o un plan estratégico común. Actualmente no es útil hablar de la oposición como un todo, pues luego de la contundente derrota, han surgido fracturas dentro de la dirigencia opositora que evidencian varias formas de hacerle oposición al gobierno. De lo contrario podríamos meter en un mismo saco a María Corina Machado, Esteban Gerbasi, Pedro Pablo Fernández y Edgar Zambrano.  
Sigamos de cerca el acontecimiento y estemos muy atentos a los intentos que pueden tornarse desesperados para potenciar en medio de la coyuntura estrategias que logren la activación de los sectores opositores. Y por supuesto hacemos votos porque la oposición no se vaya nuevamente por los caminos que condujeron al 11 de abril de 2002, pues la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el pueblo venezolano, la comunidad internacional y los actores de la política nacional, no son los mismos.