viernes, 16 de agosto de 2013

NO MIRES EL DEDO



La corrupción, como lo afirmara hace unos años Humberto Njaim en su libro “La corrupción un problema de estado”, es un asunto de estado social, cultural, ético. Por ello, no existe corrupción buena y mala, aceptable o inaceptable. Y muchos menos defendible o no. 

Hay un viejo refrán que le escuché recientemente al futuro Alcalde Metropolitano Ernesto Villegas, “sólo los tontos observan el dedo cuando el sabio señala la luna”. Y es que justamente la estrategia opositora frente a los escándalos de corrupción han pretendido que la opinión pública se quede viendo el dedo y no mire la luna. Ahora resulta que el caso de corrupción que involucra a Oscar López para los medios no es lo relevante, sino la homofobia de los chavistas. Igual forma trataron el tema de María Corina Machado, cuando fue develada sus nexos y los de Ramón Guillermo Aveledo con planes golpistas, lo cual lo relevante para los medios privados fue la violación a la privacidad y no el contenido de la conversación, a diferencia del caso que involucraba a Mario Silva, del cual lo relevante fue el contenido y no la forma como se hizo público. 

Y lo peor de todo, es que algunos de los nuestros facilitan el asunto mordiendo el anzuelo. No, el caso no es la homofobia, sino las acusaciones de corrupción contra el Director del Despacho del gobierno de Miranda. No, no es el caso de la violación de la privacidad lo importante, sino las pruebas que demuestran el aun coqueteo de la dirigencia opositora con acciones antidemocrática ante el gobierno de Nicolás Maduro. No, el caso no es si Mardo quiere ser una versión bizarra maracayera de Robín Hood descontextualizado, sino que el manejo administrativo es oscuro y puede estar involucrado en graves delitos como el lavado de dinero. No, el caso no es la supuesta persecución a julio Montoya, sino que a la esposa fue condenada por tribunales por haber incurrido en hechos de corrupción en la contratación de una obra en el gobierno de Manuel Rosales.

Está de más mencionar que ni el sol ni la luna pueden ser tapados con un dedo. Y debemos encargarnos que no sea así. Quien roba los dineros públicos debe ser sancionado con todo el peso de la Ley. Así que una recomendación, no se queden mirando el dedo. 

CUÁNTO VALE UN CANDIDATO



Hace unos años, William Ojeda se dio a conocer a nivel nacional por haber escrito un libro que tituló “Cuánto vale un juez”. En el develaba las dinámicas de las tribus de jueces, lo que le valió a parte de la fama, 6 meses de prisión. Espero no correr la misma suerte de William, pues ahora yo me pregunto ¿Cuánto vale un candidato?
Nicolás Maquiavelo, autor de la obra “El Príncipe”, escribió la lapidaria frase de “divide y reinarás”, proveniente según la historia de Filipo de Macedonia a quien se le atribuye, la cual se tradujo luego en “divide y vencerás”. Muchos han sido los ejemplos que la historia nos ha dado para comprender tan locuaz frase en el marco de estudio de las estrategias de ofensa y defensa en diversos campos de la vida humana. 

En un escenario político tan polarizado en Venezuela, a nivel local cobra un sentido vital esta frase para adelantar estrategias de confrontación en el plano electoral. En medio de la precampaña de cara a las elecciones de 2013, parece estar surtiendo efecto en los dos grandes polos políticos confrontados. Pero, ¿A quién favorece estas estrategias? Obviamente a quien se  beneficia de una división dentro de una de las fuerzas políticas en conflicto. Y los mirandinos no escapamos de esta realidad.

En Guaicaipuro y Carrizal fundamentalmente, es sabido que los resultados son estrechos y que cada voto cuenta. En las filas de los partidos de izquierda agrupados en torno al Gran Polo Patriótico, se han dado fenómenos interesantes que hace sospechar -sobre todo luego de la verificación de fuertes indicios- que algunos les han puesto precio a su determinación de presentar su candidatura a alcalde y/o concejales. Recuerdo mucho al ver estas situaciones a Luis Miquilena, los militares sublevados en la plaza Altamira, a Andrés Velázquez en 1993 y las sospechas que se levantaron en contra de su ética, entre otras. Y es que incluso en el plano militar son varios los ejemplos sobre estos casos.

Es bochornoso pensar que hay quienes les han puesto precio a la candidatura, y la han aceptado. Es una actitud ruin y miserable que demuestra el talante antiético de quienes venden sus principios, poniéndole un precio a su lealtad, a su apego moral. La gran pregunta que me surge al respecto es: ¿Quiénes compran una candidatura? Obviamente aquellos que saben que dividiendo a los chavistas, allanan el camino hacia un virtual triunfo electoral el 08 de diciembre. Pero la base de los partidos y sus dirigentes a veces tiene agendas distintas, y no necesariamente los pactos de élite van a obligar una situación de solidaridad automática. Por el contrario, generar estupor y rechazo. 

Por otro lado, hay otros que se inscriben y pretenden dividir para forzar una negociación de algún cargo o candidatura, y hasta montos de dinero para “desistir”, convirtiendo la contienda en un gran mercado de prevendas. A quienes estamos en situaciones similares recuerden que una cosa es ver al Orinoco desde la superficie, y otras las fuertes corriente interna debajo así como los caribes que acechan al menor movimiento. 

Ver este tipo de prácticas en la acera de al frente quizás no genera tanta sorpresa, pues las prácticas políticas son más cónsonas con aquella cultura política de la adequidad que caracterizó las dinámicas de la IV República. Pero, es absolutamente impropia y antiética de quienes creemos férreamente que las prácticas políticas deben estar apegadas a principios éticos y morales que nos deslastren de las miserias humanas y el individualismo vulgar que tanto daño nos ha hecho como sociedad.

Quienes me conocen y han leido mis artículos saben que siempre he sido proclive a la democratización de los procesos de toma de decisiones, y que en el caso de la selección de candidaturas, soy defensor de las elecciones por la base. Sin embargo, también soy militante de un partido político que demanda disciplina, sobre todo en momentos cruciales como el que estamos viviendo luego de la desaparición física del Presidente Chávez. 

Finalmente, para quienes invocan a Chávez para adoptar posturas de indisciplinados,  insubordinados y rebeldes frente a las decisiones de las candidaturas, recuerden lo que expresó el comandante Chávez el 08 de diciembre de 2012: “Unidad, Unidad, Unidad de los patriotas, no faltarán quienes traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo para acabar con la patria. No, no podrán. Ante estas circunstancias de nuevas dificultades del tamaño que fuere la respuesta de todas y de todos los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la patria hasta en las viseras como diría Augusto Mijares, es Unidad, Lucha, Batalla y Victoria”. 


sábado, 3 de agosto de 2013

QUÉ MUNICIPIO TENEMOS, QUÉ MUNICIPIO QUEREMOS

El desarrollo de una localidad empieza por definir qué tipo de municipio quieren sus ciudadanos. Si hacemos un breve repaso por distintos municipios en Venezuela, nos podemos encontrar con una diversidad interesante. Si vemos hacia el centro, podemos resaltar el municipio Girardot (donde están las playas de Choroni) el cual se define como una localidad turística, aprovechando las potencialidades de la zona costera en la cual se ubica. Si vamos hacia la zona metropolitana, encontramos un municipio turístico como lo es el Hatillo, el cual aprovecha su condición colonial, el clima y la vocación de sus habitantes. 


Seguro que decir con el recuento, hallaríamos muchos de los 335 municipios con vocación definida y con una clara visión del municipio que se quiere y se tiene. Pero, ¿Qué municipios tenemos y queremos en los Altos Mirandinos? Empecemos por precisar grosso modo, qué potencialidades tenemos. En Guaicaipuro resalta la vocación agroturística, pues en su condición de capital, alberga un sin fin de espacios históricos de nuestros tiempos de la colonia. El casco central, la comunidad de San Pedro, San Diego, San José y El Jarillo, tienen condiciones históricas y a su vez agrícolas formidables. El tren del Encanto, las ruinas de la mostaza, la Villa Teola, son al menos de los pocos lugares que acogen momentos claves de nuestra historia. Si miramos hacia el desarrollo de la tierra las potencialidades aumentan de forma exponencial. Por ejemplo, en referencia a la producción de floricultura, actualmente exportamos al mundo una variedad de flores importantes provenientes de San Pedro y El Jarillo.

Sin embargo, el estado de abandono de estos espacios históricos y de ingobernabilidad del municipio Guaicaipuro (con más de 300 mil habitantes, donde cabe más de tres veces Los Salias, y más de 5 veces Carrizal y con una dispersión geográfica considerable), invitan a la reflexión y a la revisión de un nuevo orden territorial, donde necesariamente hay que considerar el tema de las comunas como una necesidad imperiosa. Le pregunto a usted vecino guaicaipureño ¿Qué tipo de municipio es Guaicaipuro?

Si miramos hacia Carrizal, no escapa de nuestro análisis la vocación comercial que posee el municipio. Pero le pregunto al vecino carrizaleño ¿Qué tipo de comercio abunda en el municipio? No exageraría al precisar que es uno de los municipios con mayor número de licorerías por habitantes de Miranda. ¿Qué tiene más cerca usted de su comunidad, un parque infantil, un centro de recreación, una biblioteca municipal, una cancha deportiva en buen estado, o una licorería? Y es que el problema no es la vocación de sus habitantes y el libre ejercicio del comercio, sino la falta de visión estratégica por parte de quienes deben orientar la actividad comercial. Carrizal es un municipio sin rumbo, sin visión, sin destino cierto. Revisando el tipo de municipio que se concibió en su fundación en 1988, el primer alcalde que tuvo, por cierto el mismo que sigue (in) gobernando (a pesar de ser 5 veces más pequeño que Guaicaipuro), se concibió como un municipio colonial, donde la potencialidad identificada fue la turística. 

Le pregunto al vecino carrizaleño, ¿En qué se parece el Hatillo a Carrizal? Ciertamente tiene condiciones similares (clima, la composición socioeconómica y cultural de sus habitantes), pero la diferencia radica en la incapacidad gerencial de impulsar un desarrollo municipal eficiente, con una vocación económica definida, y con un plan de inversión orientado estratégicamente. No hay, a parte del logo de la alcaldía, rastros de haber desarrollado un municipio colonial. Luego de 24 años, podemos concluir que la concepción como municipio colonial fue un engaño y un fracaso por los que aún gobiernan desde 1989 a Carrizal. Y si mencionamos la capacidad de desarrollar el turismo, Carrizal tiene potencialidades importantes. Desde el Acuario Agustín Codazzi abandonado, sus hermosas montañas que invitan a un paseo eco turístico, pasando por el casi concluso Santuario de la Virgen de Fátima, y resaltando su gentilicio, tiene potencialidades formidables para impulsar un desarrollo que le permitiría visibilizarse como destino turístico nacional e internacional. Igualmente el fortalecimiento de su capacidad agroproductiva (tenemos el privilegio de tener una Escuela Granja, de las pocas en el país), y el fortalecimiento de su vocación industrial y comercial.

Llegamos a Los Salias, y nos encontramos con un municipio que en sus inicios como entidad autónoma orientó su vocación comercial hacia el desarrollo del comercio y la producción industrial. No de casualidad Andrés López, el primer Alcalde electo, que estuvo al frente dos períodos constitucionales, sea aún una referencia de buen gobierno en Los Salias. Lamentablemente la falta de planificación urbana y el crecimiento poblacional descontrolado de San Antonio, mantiene en jaque la movilidad urbana del municipio, así como la calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo, aún posee niveles óptimos de desarrollo municipal, insisto, gracias a la buena visión que tuvieron su primer gobernante y quienes habitan en el municipio. 

Los invito pues a pensar qué municipio tenemos y qué municipio queremos. Estamos en contacto por la cuenta @farith15.