martes, 11 de noviembre de 2014

¿NO DUELEN LOS 43 MUERTOS DE MÉXICO?

Durante el 2014, hemos visto situaciones donde el valor de la vida se calcula con base al interés político. Esta compleja operación matemática, se soporta en la intencionalidad de la lectura de realidades individuales de cada país, de cada situación, bajo cada visión que desde los pretendidos centros de decisión política, dictan a discreción.
Recientemente en México, específicamente en la ciudad de Iguala del Estado de Guerrero, se ha develado un crimen brutal, abominable desde toda perspectiva humana y social, que deja hasta ahora el saldo lamentable de 49 personas fallecidas, de los cuales 43 jóvenes estuvieron desaparecidos mientras sus familiares se mantuvieron en vilo, hasta que se confirmó que fueron brutalmente asesinados, quemados y botado en un basurero. Los fallecidos, heridos y desaparecidos, eran estudiantes –verdaderos estudiantes-  de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, donde la población estudiantil solo llega a 140 estudiantes de muy bajos recursos.
En este crimen, están involucrados policías y sicarios narcotraficantes, en complicidad con las autoridades políticas del municipio Iguala, por lo que el ex presidente municipal José Abarca y su esposa, están siendo buscados con órdenes de captura. Es de destacar que estaba en curso una investigación por el delito de homicidio en contra de José Luis Abarca, por el homicidio del líder de la Organización Popular de Guerrero, Arturo Hernández Cardona, ocurrido en 2013.
Pero, comparado con lo que en Venezuela sucedió durante el primer cuatrimestre del año, a todas luces hay un tratamiento distinto en como las grandes corporaciones mediáticas se lo han traducido a la comunidad internacional. Frente a lo sucedido en México, no hay hasta ahora un pronunciamiento contundente de quienes frente a lo que sucedió en Venezuela, elevaron al unísono su voz de protesta. Pareciera que sencillamente los medios de comunicación, las grandes corporaciones que los controlan, pese a lo cruel y deleznable de lo sucedido en Iguala, sencillamente al no estar marcado como un caso de escándalo social con intencionalidad política, pues pretende pasar como un acto sin mayor significancia para la comunidad internacional.
Esta vez no hubo un #prayforIguala (oremos por Iguala) que adorne una foto de algún actor famoso, algún supuesto altruista interesado por la paz. Paradójicamente, ahora no hay una Gaby Espino que habita en México pidiendo orar por el país que la acogió, ni mucho menos un anuncio de no querer vivir en donde ocurren esos actos abominables. Ni siquiera vemos en twitter una foto con los cartelitos de un Ricardo Montaner o Juanes (¡Que es un defensor de la Paz!), o manifestaciones de apoyo en algún acto público o  entregas de premios. Ni siquiera un actor mexicano emigrante en los Estados Unidos, ha clamado por la justicia y la paz de su país, frente a la agresión al futuro de su patria.
No hubo un Efecto Eco de los que hoy cuentan milagrosamente sus anécdotas de esta brutal masacre. ¿Qué pasó Daniel Sarcos, Alba Roversi, Gabriela Vergara (que tanto ha trabajado en México), Fernando Osorio (tan famoso en México), Yul Burque, Escarlet Ortiz, Mónica Pasqualotto, Gledys Ibarra, Nelsón Bustamante? ¿No les conmovió los relatos de quienes sobrevivieron a la masacre de Iguala, a los jovencitos de la escuela rural, que lograron sobrevivir a la saña de unos policías asesinos –de verdad- que mataron y secuestraron a sus compañeros? Claro, su efecto eco vino de la Efecto Eco Miami, proyecto contra el gobierno venezolano que paradójicamente, ¡nació en México para apoyar a los estudiantes venezolanos, pero que se muestra silente e indolente frente a los estudiantes mexicanos!
Es que el interés por la paz, pasa primero por la orientación de quienes valoran políticamente las acciones mediáticas. Estos jóvenes, estudiantes de una escuela rural, mueren por la acción de un gobierno municipal corrompido por el narcotráfico, en donde la violencia empuñó las armas de policías que dispararon sin menoscabo contra la vida de sus propios coterráneos. Pero eso no impacta, no escandaliza, no importa, no sensibiliza. Y eso sucede porque políticamente no es requerido para deslegitimar el gobierno mexicano, con quien los Estados Unidos tiene un Acuerdo de Libre Comercio (NAFTA), y a donde de forma ilegal introducen las armas que van hacia los narcotraficantes y sicarios.
Incluso, se llegó al punto que un mexicano como Fernando del Rincón, se solidarizara asumiendo posturas fanáticas contra quienes se oponen al gobierno venezolano, pero que en esta ocasión sorprendentemente defiende al gobierno de México frente a lo que sucede en Iguala. El sacerdote mexicano Alejandro Solalinda, entrevistado en el programa que a del Rincón lo hizo famoso por sus ataques a la verdad de lo que sucedía en Venezuela, Conclusiones, le reclamó diciendo que “da la impresión de que usted es el abogado del gobierno. Una cosa es que usted quiera sacar información y otra que lo esté defendiendo. Sea más crítico”. Y es que lo más crítico, es que del Rincón, es mexicano, y aun así mantiene posturas lineales con los intereses de CNN de no cuestionar la legitimidad del gobierno mexicano frente a lo sucedido en Iguala.
Han pretendido mediatizar el valor de la vida con el interés político, de los que pretenden controlar hegemónicamente lo que debe y no escandalizar a la comunidad internacional. Y los medios son la herramienta para concretar tal operación. Es momento de reflexionar sobre la forma como nuestras opiniones, nuestros valores, a veces corresponden a quienes pretenden moldearles, con sus aparatos mediáticos, con sus industrias publicitarias, para facilitar las estrategias de dominación de quienes aún no abandonan sus planes de controlar la verdad, a través de la manipulación y la mentira. 

viernes, 28 de febrero de 2014

EL GUARIMBEO

No existe en el Diccionario de la Real Academia Española una definición de la palabra guarimba. Sin embargo, luego de navegar por las redes y consultar algunos libros, el término está referido a refugio, escondite, lugar de resguardo. Queriendo respetar tal acercamiento al término, en el caso venezolano actual tiene otras connotaciones adicionales con respecto a la forma de “resguardo” de ese refugio. Y es ahí donde entran las acciones violentas que caracterizan al guarimbeo actual. 

En 2002, las guarimbas se armaron para protegerse de los círculos bolivariano, o mejor llamados por los opositores de aquel momento, los círculos del terror. Hoy día, homónimamente son catalogados con más sencillez por los opositores actuales como colectivos. Es el mismo sujeto, simplemente le cambiaron la denominación. 

De forma similar, impidieron el paso, restringieron los accesos, con el fin de protegerse. En esta oportunidad los objetivos de la guarimba son más difusos, simplemente las realizan para que el Presidente Nicolás Maduro renuncie. Mientras renuncia el Presidente, se promueve una ola de renuncia masiva de los cientos de vecinos que no han podido ir a sus trabajos por los bloqueos de vías, se renuncia a tratamientos médicos de quienes diaria o frecuentemente deben practicarse, se renuncia a la vida, pues amplían los tiempos de espera de una ambulancia o de un traslado a un centro de atención médica, o se renuncia a la posibilidad hasta de enterrar sus muertos, como ocurrió en la Morita, San Antonio de Los Altos, donde una familia tuvo que pernoctar con un fallecido porque no dejaron que se trasladara a una funeraria. Cosas de renuncias obligadas propias de estas nueva guarimbas. 

En cuanto a las acciones a desarrollar contra los colectivos, si han variado notablemente. En 2002, amenazaban con vaciarle aceite caliente a quienes traspasaran la guarimba, así como dispararle con las armas que tuviesen a disposición. En esta oportunidad han ido más allá, han sido, digamos, más previsivos. 

En esta oportunidad, han contado con la asesoría de militares expertos en materia de seguridad, y han incorporado a los mecanismos de resguardo las guayas, son unos instrumentos realizados con nylon o alambre que cumplen la función de degollar a quienes osen pasar por espacios públicos cercados en forma de campos de concentración de la clase media venezolana, con la limitante de no poder diferenciar a un miembro armado con intenciones de agredir a un miembro del gueto, de un trabajador que debe transitar por ese lugar para llegar a su hogar o sitio de trabajo. Sin embargo para los guarimberos da igual, pues los colectivos o los motorizados son sujetos despreciables que deben ser eliminados. Hago la salvedad que tal apreciación sobre los motorizados aplica para aquellos que usan motos con cilindradas menores a 200 cc.

Igualmente se han incorporado los miguelitos, unos dispositivos rudimentarios hechos con clavos y un soporte que puede ser de plástico, madera o metal, el cual cumple la función de penetrar en los cauchos de los vehículos conducidos por los colectivos, o por los organismo de seguridad del Estado, para que no puedan seguir circulando. En otros casos, también son utilizados para que quienes se trasladan en motos pierdan el equilibrio y puedan caer sobre las barricadas incendiadas o llenas de elementos metálicos que pueden fácilmente detener la vida de quienes, insisto, traspasen las calles de los guetos autoclausurados por los defensores de la paz social. 

Finalmente están los sujetos que arman y levantan las guarimbas. Son autodenominados estudiantes pacíficos que quieren que el Presidente renuncie. Varían en sus estéticas, unos van con el rostro cubierto y otros no. Usualmente no hay parámetros definidos en cuanto a sus edades, sin embargo hay alguno que guarimbean acompañados de sus padres, quienes ven con orgullo desde las ventanas de donde viven, a sus temerarios hijos cercenar el derecho al libre tránsito a sus vecinos que obligatoriamente deben permanecer en sus hogares hasta que el Presidente renuncie. 

Estos individuos, a veces cargan ollas, y se hacen acompañar de las señoras, normalmente jubiladas o amas de casa que no tienen necesidad de cumplir un horario de trabajo, las cuales cumplen el rol de hacer bulla. Es una forma muy particular de rememorar aquellos años ochenta o noventa, donde se manifestaba con las ollas y las cacerolas porque la pobreza estaba matando al pueblo de hambre. Hoy lo hacen porque es cada vez menos soportable y más frustrante que los guarimberos y opositores en general, no tengan los suficientes votos para sacar al gobierno nacional por vía democrática. Creo que más original y menos destemplado sería usar unas urnas electorales a la vieja usanza y protestar porque están vacías de votos opositores, pero quizás no harían tanta bulla y no resistirían tantos golpes. 

EL CINISMO INTERNACIONAL

Bajo ningún concepto quiero que sea tomado este artículo como una justificación a los abusos policiales que se han cometido contra los protestantes. Creo que es necesario seguir humanizando nuestros cuerpos policiales y militares, para garantizar en su accionar el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, veo con asombro, las reacciones que ha producido lo que se publica sobre Venezuela en el mundo artístico internacional. 

Me ha llamado la atención que desde los Estados Unidos, España, Inglaterra, Colombia, Guatemala y hasta Puerto Rico un conjunto de artistas han manifestado su estupor por lo que sucede en Venezuela. eso me lleva al menos hacia dos reflexiones principales. Primero, las matrices de opinión que se han construido sobre lo que sucede en nuestro país, y en segundo lugar, la pérdida temporal de las nociones de tiempo y espacio de quienes esgrimen sus llamados de auxilio.

Con respecto a las matrices, es asombroso el esfuerzo que han hecho las grandes cadenas de comunicación por construir en Venezuela un Estado en guerra civil, ayudándose con estrategias de creación de falsas realidades que fueron efectivas en Libia para justificar la intervención de la OTAN, haciendo uso de imágenes de otros países y otros conflictos, ampliando los falsos rumores que de tanto difundirlos y legitimarlos los terminan convirtiendo en verdad, aludiendo a una supuesta represión a los medios de comunicación asombrosamente hecho por los mismos medios que supuestamente reprimen. Hoy, según las grandes cadenas de información, Venezuela está en guerra. Nada más falso.

En segundo lugar, el cinismo de pretender obviar los lugares desde donde se realizan tales manifestaciones de auxilio a nuestro país. Pareciera que Rhiana o Madonna olvidaran que en Estados Unidos se comenten las más brutales violaciones a los derechos humanos contra las personas de diversas nacionalidades que se mantienen sometidos a torturas y vejámenes de cualquier naturaleza en las prisiones de Guantánamo. Nada dicen de las brutales represiones a los manifestantes del Ocupar Wall Street, los cuales manifestando pacíficamente son agredidos por escuadrones antimotines en las ciudades de Los Angeles y Filadelfia.

Igualmente, nada dicen los artistas latinos radicados en los Estados Unidos de los detenidos en Washington por protestar contra las deportaciones de inmigrantes latinos, los cuales únicamente se apostaron a rezar y a orar en colectivo para que cesen las deportaciones de más de 2 millones de personas, pero fueron violentamente agredido por fuerzas represoras policiales. Nada dijeron, optaron por el silencio indiferente. Nadie pidió la libertad de los cientos de detenidos. 

Pero me sorprende aun más aquellos que lo hacen desde España. Carlos Baute o Alejandro Sanz han también optado por la indiferencia frente a las brutales represiones contra los miles de manifestantes agredidos y muertos por protestar contra las medidas económicas, contra de los brutales recortes de beneficios, combinados con fuertes alzas de impuestos, que ha generado una de las crisis económicas más severas que hayan existido en España. Y caramba, Arjona a quien también le preocupó lo que sucede en nuestro país, pero se guardó algún comentario sobre el hecho que  Estados Unidos experimentó a casi 700 conciudadanos infectándolos con sífilis y gonorrea para estudiar los efectos de esas enfermedades venéreas. Esto, sencillamente no fue relevante, así como no lo es que Guatemala sea el país con alarmantes índice de pobreza, violencia y desnutrición infantil.

Que decir de quienes han llamado a un auxilio, un SOS a Venezuela, cuando nacieron en Puerto Rico, país donde se ha aplacado con sangre y asesinatos a todos aquellos que han levantado la voz para pedir la independencia de la Isla. ¿Qué han hecho Luis Fonsi o Ricky Martin por levantar su voz de protesta contra esos atropellos y contra la imposibilidad de ser una nación independiente? 

¿No les interesa ni les llama la atención esta situación? ¿Somos los venezolanos más importantes que sus propios conciudadanos? Se agradece el gesto, pero al mismo tiempo se pide que se documenten mejor, y tengan la amplitud de ver desde una panorámica mayor lo que realmente se vive en nuestro país. Insisto, no queremos más violencia, queremos realmente paz.  

TUS MUERTOS LEOPOLDO

Lo sucedido el 12 de febrero, tienes varias lecturas. En un primer lugar a lo interno de la oposición, desde la perspectiva gobierno-oposición, y desde la percepción internacional. Los hechos son más que evidentes para los venezolanos: violencia, caos y destrucción. Igual de evidentes son las consecuencias: 3 familias enultadas, más de 70 heridos, y daños materiales a bienes nacionales y privados.

En cuanto a lo primero, la forma como se vienen desarrollando las relaciones internas dentro de la MUD, indica que hay fracturas internas, y pretensiones de sustitución de liderazgos. Luego de las derrotas de Henrique Capriles, los desaciertos de estrategias fallidas, la conducta sectaria, y la catalogada tibia conducta frente al gobierno -sobre todo luego de aceptar la investidura de Nicolas Maduro como Presidente Constitucional, generaron un declive y un cuestionamiento interno sobre el liderazgo de Capriles y Primero Justicia. Esta situación levantó los intereses de los sectores alternativos dentro de la oposición, y se aglutinaron en torno a la figura de Leopoldo López para intentar capitalizar el liderazgo nacional opositor. 

Las estrategias fueron claras: Frente a las estrategias desacertadas, trazaron una remozada “salida” no constitucional de la crisis, tratando de mejorar lo planificado y ejecutado el 11 de abril de 2002. Para palear la conducta sectaria, esta vez se tomaron de las manos Antonio Ledezma, Maria Machado y Leopoldo López, como un mensaje de unidad de un bloque radical de derecha. En cuanto a la conducta tibia, apostaron a una postura desafiante frente a los poderes públicos, movilizando al sector juvenil, y sometiendo al país a una situación de violencia y caos, para satisfacer los gustos más radicales y desesperadamente antidemocrático de un sector opositor. 

Lo interesante de esta situación, es que todos los estudios de opinión que se manejan desde los diversos sectores políticos, indican que el grueso poblacional se ubica en los sectores moderados, que no se alinean con ningún partido, y que rechazan las conductas radicales. Entonces ¿Porqué optar por atraer a los radicales y no a los moderados? La respuesta a esa interrogante se relaciona con lo tercero, pero también tiene otras explicaciones. 

Es más que obvio que el caos y la violencia, genera un escándalo político internacional, lo cual dirige la atención de la comunidad de naciones hacia lo que sucede en Venezuela. Gran parte de las cadenas noticiosas que informan a nivel mundial, están alineados con la derecha internacional, por lo que la información que transmiten sobre lo que sucede en Venezuela, hace que la situación se tergiverse a tal punto de igualar lo que sucede a casos como el yugoslavo o el ucraniano. Sin embargo, creo que va más allá. 

Esta estrategia de shock hacia la oposición venezolana, también busca recuperar a toda costa la calle. La movilización opositora se perdió desde el 2004, luego de la derrota del referéndum al Comandante Chávez. Intentar nuevamente lograr una mayor movilización, pasa por una agenda intensa de calle. Además, es bien sabido que un elemento que acelera este pretendido objetivo, es la victimización de los líderes opositores. La forma como Leopoldo López reacción frente a la orden de captura, evidencia que la prisión forma parte del plan. 

Sin embargo, la oposición no está en su mejor momento, pues la división que la fractura impide posturas únicas. Se ha hecho público el rechazo de parte de un grupo opositor de los hechos de violencia, y del uso político de ese recurso. Es cuesta arriba que habiendo marcado distancia frente a lo sucedido y de quienes lo encabezaron, salgan a protestar frente a las necesarias sanciones que el gobierno debe aplicar para castigar a los responsables de estas agresiones y crímenes.

Por el contrario, aplicar una receta de golpe de Estado como el que dirigió López y Compañía, fue una apuesta riesgosa, considerando que no existen las condiciones políticas ni estratégicas para avanzar con éxito en la búsqueda tan ansiada como lo es el control político del Estado, a través de un acceso contrario a la Constitución Nacional. Pareciera que sus asesores olvidaron que para dar un golpe de Estado es necesario también contar con el sector militar, hoy leal al gobierno nacional. Ahora Leopoldo, Maria Machado y Antonio Ledezma deben responder ante la justicia por los muertos, los muertos de Leopoldo. Y no tengo duda que se aplicará la Ley con todo su peso.

Pero hay otros aspectos que juegan un rol estelar en esta coyuntura. El pueblo no es el mismo del 2002, así como el gobierno aprendió las lecciones del ayer. No responder a la violencia, controlar la acción de grupos radicales de la revolución, apostar al dialogo y a la pacificación de país, y aplicar con rigurosidad las sanciones a los responsables, han sido posturas acertadas por parte del gobierno del Presidente Nicolás Maduro. La previa convocatoria a la cual asistieron alcaldes y gobernadores de oposición, generó un precedente clave dentro de las percepciones sobre el gobierno nacional. ¿Cómo conciliar que quien ha llamado y se ha sentado con dirigentes y gobernantes de oposición, haya que confrontarlo con violencia, caos y muertes?

El Presidente Nicolás Maduro, está dando muestras de destrezas en asunto de gobierno a quienes inicialmente vieron con sospecha y duda su desempeño como gobernante. Es un acierto la forma como se ha reaccionado frente a un nuevo ataque de la derecha radical nacional, así como las estrategias de reconocimiento hacia los diversos sectores políticos del país. Se ha pasado a un esquema de relación por intereses -no por posiciones- que ha permitido pese a las diferencias ideológicas y políticas, tomar las riendas de la conducción de una agenda de asuntos públicos impostergables para el bienestar de la nación. Mano zurda, y mano derecha.

CÓMO CONTRIBUIR A LA PACIFICACIÓN SOCIAL

Es un hecho ineludible. Venezuela necesita paz. Y erradicar lo contrario a ella, la violencia. A veces confundimos las causas con las consecuencias cuando hablamos de delincuencia, de inseguridad. Durante mucho tiempo se ha pensado que existe una relación directamente proporcional a la desigualdad social y a la delincuencia, partiendo de la hipótesis que a mayor nivel de desigualdad, mayor nivel de delincuencia. Sin embargo vemos que no es así, por ejemplo Venezuela ha descendido espectacularmente sus niveles de desigualdad (el índice de Gini ha variado entre 1999 a 2010 de 0,498 a 0,394, la mayor reducción entre todos los países de América Latina) pero ha aumentado los niveles de criminalidad.

Este clamor hizo que gobiernos locales, estadales y nacional coincidieran en espacios de planificación conjunta, llegando incluso a doblegar el capricho de quienes no habían querido reconocer la legitimidad y legalidad de Nicolás Maduro como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela. Pero, ahora hay que unir esfuerzos desde la sociedad. No es suficiente que los gobiernos hagan su parte, sin que los ciudadanos de forma individual y colectiva hagamos lo nuestro.

Llegó la hora de la familia, del amor, de la convivencia ciudadana. Mientras nuestros hijos, nietos, amigos, vecinos no aprendan que la vida vale por sí misma, sencillamente su valor va a seguir mediando el valor que le den al resto de las vidas. Un niño que crece en un clima de violencia familiar, agresiones, carencia de afecto y amor, es un potencial delincuente. Y en eso si hay una relación directa en una gran cantidad de caso de conducta anómica con la carencia de valores familiares.

Pero, ¿Dónde comparte la familia? ¿Dónde fortalecemos la convivencia ciudadana? Aunado a los valores familiares, los municipios y los gobiernos estadales deben fomentar la construcción y recuperación  de espacios donde compartan las familias, los parques, las plazas, los museos. ¡Cuánto se ha perdido en los Altos Mirandinos! Antes, ir hacia los pozos del Amarillo, las Plazas Bolívar, las ruinas de la mostaza, disfrutar de un parque como el de los Coquitos (recién recuperado por Corpomiranda, el tren y el parque del Encanto (cuyos recursos para su recuperación fueron asignados a Corpomiranda a solicitud del alcalde Francisco Garcés, las ya ausentes patinatas los fines de año, el acuario Agustín Codazzi, los carnavales sin tiros (no me refiero a fuegos artificiales, sino a los que matan; eran parte de la agenda de los fines de semana. Ya poco de eso queda.

En esos espacios no existe la diferencia de clase, los niños juegan sin exclusiones, los padres comparten los mismos espacios, y el encuentro familiar se fomenta. Es invertir en la pacificación social, es brindarles opciones a las familias de los Altos Mirandinos. Es gobernar para la paz.

A excepción del municipio Guaicaipuro, los otros gobiernos no han realizado o al menos ofrecido avanzar hacia una recuperación de los espacios deteriorados o la construcción de nuevos espacios. Es necesario que dentro de los planes de obras, propuestas de proyectos estructurantes, incluyan el rescate de las instalaciones para la pacificación social. Eso ayudará a consolidar una sociedad del mañana sin tanta violencia. 

EL 2014

Feliz año 2014, un año que promete en el plano político mayores niveles de gobernabilidad. Luego de las victorias obtenidas por los partidos revolucionarios agrupados en el Gran Polo Patriótico, el gran saldo que se acumula para este nuevo año es el de una legítima mayoría incuestionable. Y para muestra el reconocimiento de los 337 alcaldes del país y los 22 de 23 gobernadores de la legitimidad del ejecutivo nacional.
Frente a una oposición que trazó como estrategia torpedear las bases de la legitimidad del Presidente Maduro, primero cuestionando la transparencia de los resultados electorales, y luego el temerario llamado a transformar las elecciones municipales en un plebiscito nacional, el resultado es muy claro: fracasó y quedó derrotada. Y con ello el líder que la dirigió hacia ese despeñadero.
Extrañamente, esa trunca luna de miel que no disfrutó luego de electo el Presidente Maduro, ahora se concreta, y con un valor adicional, se ganó con votos, con elecciones, demostrando la incuestionable mayoría de los partidos revolucionarios en Venezuela, y la maduración de un liderazgo alternativo que garantice la continuidad del proyecto político del socialismo bolivariano.
A ello se le adosa la determinada acción de gobierno contra la corrupción, en su versión política o económica, lo cual se ha hecho sin miramiento contra los propios y ajenos. El combate contra la especulación y la delincuencia, sumado a la apertura al diálogo con factores de oposición construyó en la opinión pública confianza, traducida en mayores niveles de legitimidad. Prueba superada para el Presidente Maduro, que tuvo que maniobrar en un escenario difícil con la desaparición física del Comandante Hugo Chávez.
Sin embargo, vienen retos importantes en este nuevo año. En política económica el combate contra las perversiones de un sistema económico que asumió como valor principal la especulación. Deberá y con seguridad será una de las batallas más difíciles de librar. Sumado a ello, la elevación y diversificación de la actividad productiva, ligado a la apertura gradual de nuestro mercado a la integración con Mercosur. Grandes expectativas se tejen de frente a la cumbre que se desarrollará el venidero 17 de enero. Dentro de los temas, el empuje que debe dar Venezuela a la agregación del intercambio de derivados de hidrocarburos y el dinamismo al libre intercambio comercial, con lo que paliaría el tema de la escasez de algunos productos en el mercado nacional.
Por otro lado, no tengo dudas que al momento en que usted lee este artículo se estará por elegir la nueva directiva de la Asamblea Nacional, en donde seguirá presidida por Diosdado Cabello. Seguirá la Asamblea Nacional siendo el terreno donde se desarrollarán las contiendas políticas que marcarán gran parte de la agenda nacional. En el plano político-partidista, el Primer Vicepresidente del PSUV ya ha adelantado el acento que durante el 2014 se le dará al fortalecimiento institucional del partido de gobierno, el cual debe trascender en su rol político-electoral a ser un dinamizador del Plan de la Patria desde la sociedad.
 El Congreso a efectuarse a mediados de año será un escenario para renovar al partido y con ello algunos de sus dirigentes. Eso permeará a nivel estadal y municipal, en donde también es necesario reorientar los liderazgos. A nivel de los partidos del Gran Polo Patriótico, su orientación seguirá siendo a tener mayores cuotas de participación dentro de los ámbitos de decisión, a pesar del importante  avance en las elecciones municipales.
Por parte de la oposición, cada vez más la MUD se convierte en un cascarón vacío, emulando la suerte que corriera la Coordinadora Democrática luego de las fulminantes derrotas de agosto y diciembre de 2004 y el autogol que se metiera en 2005. En aquella oportunidad fue precisamente el gobernador de Miranda Enrique Mendoza el encargado de dirigir las catastróficas estrategias de primero desconocer los resultados del referéndum aludiendo la no transparencia del CNE, luego el duro golpe en las elecciones regionales, y finalmente la guinda que decoró el cúmulo de desacertadas decisiones cuando se retiran de las elecciones parlamentarias. Bueno, algo similar está sucediendo actualmente, donde la guinda fue el capricho de convertir las elecciones municipales en un plebiscito.
La reconfiguración de las cuotas de poder en las alcaldías y gobernaciones da cuenta de una nueva realidad a lo interno de la oposición. Reviven los partidos tradicionales AD y COPEI, se posiciona Voluntad Popular, y pierde terreno Primero Justicia con su líder venido a menos. Es obvia que la direccionalidad de la oposición va a ser pretendida por los que actualmente tienen mayores espacios de poder político bajo control. En conclusión, mientras el PSUV y el GPP se fortalecen, la MUD y PJ se debilitan. Viene un buen año. Nos encontraremos nuevamente en la Cima 96.7 FM a partir del miércoles 08 de enero, cuando retomaremos Por la Calle del Medio. Seguimos en contacto por la cuenta en twitter @farith15.