miércoles, 30 de marzo de 2011

EL CANDIDATO AVESTRUZ

El juego en la oposición sigue trancado. Se mantiene la tensión sobre si las elecciones se realizan este año de forma separada, lo que garantizaría los posibles premios de consolación a los alcaldes y gobernadores que no están dispuestos a perder el chivo y el mecate, y los que consideran que deben realizarse a principios de 2012, de forma conjunta, y sin poder postularse a varios cargos. Las confrontaciones públicas están a la orden del día, y mientras algunos líderes opositores como Antonio Ledezma y Oswaldo Álvarez Paz han decidido lanzarse al ruedo de las primarias, otros esconden la cabeza para mentir sobre el interés inocultable de ser candidatos a la Presidencia de la República. Pero sorpresivamente, han afirmado que no son estas diatribas internas de los opositores lo que no ha permitido acuerdos entre ellos, sino la no definición del calendario electoral por CNE…

Sumado a un conjunto de factores que he analizado en otro momento, los bloques opositores empiezan a perfilar sus estrategias. Aunque hay que esperar conocer la postura del bloque opositor de "Centro-Izquierda" y saber si van a presentar su propio candidato, hay hasta el momento tres opciones: la del bloque "social-demócrata" (Adecos) que se debate entre proponer a Ledezma o Pablo Pérez, la "Concertación Humanista" (Copeyanos) cuyo candidato es Oswaldo Álvarez y la de los "socialcristianos" (PJ-VP) con un candidato avestruz, que aunque todos saben el nombre y conocen quien es, oculta la cabeza para no hacerse "tan visible". Su estrategia ha sido prolongar su "decisión", esperando que se tengan "reglas claras" en la Mesa de la Unidad, para entonces dar a conocer si es pre candidato o no a la Presidencia de la República.

A lo que se refiere el candidato avestruz, es que la regla que debe quedar clara es que si pierde en las primarias como candidato presidencial, pueda optar a ser candidato a la gobernación de Miranda, garantizando la posibilidad de reelección. Y no sólo es asegurar su premio de consolación, sino de aquellos alcaldes como es el caso de Carlos Ocariz que participaría en las primarias para ser gobernador sin arriesgar la posibilidad de ser reelecto como alcalde del municipio Sucre.

Es una actitud conservadoramente cobarde frente a la necesidad de tener asegurado un premio de consolación, actitud propia de la inmadurez en el fragor del juego político. Pareciera que el temor a enfrentarse a Chávez, hace que sus contendores quieran asumir el menor riesgo posible. Una actitud similar fue la de Manuel Rosales en el 2006, quien prefirió "separarse" del cargo mientras era candidato presidencial frente a Hugo Chávez, que luego de vencerlo con 63% de los votos a favor, días después retomó su cargo como gobernador del Zulia.

Pero, ¿Por qué si el candidato avestruz está tan sólido en las preferencias electorales de los opositores, asume una postura tan guabina y cómoda al no querer arriesgar su reelección en Miranda? ¿A qué obedecen sus temores? Una primera respuesta a estas preguntas, es que esa relativa preferencia en los sondeos de opinión, puede ser lapidada acercándole un fósforo al rabo de paja que ha acumulado durante su corta vida política, y permitiría que el grupo opositor encabezado por Henry Ramos Allup y sus facciones de Un Nuevo Tiempo y Alianza al Bravo Pueblo, controle aún más los predios de la Mesa de la Unidad.

Por otra parte, está el temor de salir del juego político derrotado, donde no tendría los mismos espacios de poder desde que fue diputado al extinto Congreso Nacional. Esperemos que el candidato avestruz, quien alguna vez envalentonado dijo que tenía las esféricas bien puesta, demuestre al menos que las tiene, y deje de esconder sus apetencias y enfrente sin cobardía los riesgos del juego político.

Frente a esta diatriba de no poder lograr un acuerdo sobre las reglas de juego que regirán las primarias, la oposición ya encontró su chivo expiatorio a quien endilgarle la culpa: el CNE. Ya son varios los voceros que han afirmado que "es necesario esperar a que el CNE defina el cronograma electoral, con la cantidad y el orden de las elecciones que se harán en 2012, para definir la fecha de las primarias". Llama poderosamente la atención la extrema confianza y dependencia que ahora la oposición tiene en el CNE, tanto así, que va a dejar en sus manos el soporte técnico de las elecciones en donde se escogerán sus diversos candidatos a medirse en los próximos comicios. Sin embargo, es importante recalcar que no es el CNE quien decide las elecciones primarias de la oposición, y que el principal obstáculo no es el calendario electoral, sino las actitudes mezquinas de algunos y temerosas de otros, que no permiten llegar a un acuerdo.

Freddy Marcano (AD), anunció que a más tardar dos meses la MUD dará a conocer el cronograma de las primarias. Esperemos entonces las decisiones que tomarán, y si son más de un candidato a la presidencia que presenten los sectores de oposición a las elecciones del 2012.

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿UNID-AD vs PJ?

Hace una semana escribí un artículo dónde me preguntaba las razones por las cuales Henry Ramos le ponía el dedo en la llaga al tema del 11 de abril de 2002, declarando que desde hacía una semana se conocía la existencia del decreto que disolvía los poderes públicos legitima y legalmente constituidos en Venezuela. Deja en claro que se había planificado con anticipación y premeditación el intento de golpe de Estado. Igualmente, analizaba lo curioso que fue el hecho de haber salido Julio Borges declarando para aclarar que ni él ni “su partido”, estaban enterados del decreto, a expensas de haber sido nombrado Leopoldo Martínez como Ministro de Finanzas, y haber firmado el mencionado decreto Leopoldo López, ambos militantes de Primero Justicia.
Luego de analizar lo que sucede en los partidos de oposición de cara a sus elecciones primarias, hay algunos elementos claves que permiten prospectar de cara al 2012. Uno de ellos, y a mí entender el más importante, es la confrontación Capriles Radonski - Ramos Allup. Considero que las declaraciones de Henry Ramos sobre los hechos del 11 de abril, responden a una estrategia política diseñada con el objeto de afectar las bases que apoyan a Capriles como posible candidato presidencial de la oposición, así como la incidencia en la elección de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. Sin embargo Capriles Radosnki no es el único blanco de Henry Ramos, pues también hay que considerar a Leopoldo López, acusado de divisionista de la Unidad opositora. Este conflicto no es novedoso, y tiene algunos antecedentes importantes.
En unas declaraciones dadas por Ramos en medio de la campaña electoral de cara a las parlamentarias de 2010, se refería a la conducta de Capriles y a López como de “majaderas, tercas y ventajistas, por criticar la lista de los candidatos por consenso presentados por la Mesa de la Unidad Democrática”. También acusaba a Capriles de utilizar el cargo público para influir en las decisiones políticas en la elección de los candidatos a diputados en el proceso pasado.
De todas formas, no son ajenas a lo cotidiano las acusaciones contra Capriles, pues recientemente celebró los 11 años de Primero Justicia con los recursos del Estado Bolivariano de Miranda en una sesión extraordinaria del Consejo Legislativo, en un claro uso indebido de los recursos públicos. Igualmente no extrañan de la conducta de Leopoldo López, a quien se le impuso una sanción administrativa por malversar fondos públicos del Municipio Chacao. Lo que sí es relevante es que venga de otro miembro de la mesa supuestamente unitaria de la oposición.
El “narciso que cree que el mundo gravita alrededor de él”, tal como denominó Ramos a Capriles, quien por cierto se ubica en las preferencias opositoras como candidato presidencial por la unidad, participó de forma directa las agresiones a la Embajada de Cuba en Venezuela, incitando a los grupos violentos a tomar por los medios que fuera necesario las instalaciones diplomáticas. Ello motivado, a que el ex-alcalde de Baruta no estaba seguro de si se estaba escondiendo en la embajada a Diosdado Cabello, quien para el momento era el Vicepresidente de la República.
Por otra parte, recordemos que Leopoldo López, demócrata defensor de sus libertades, no sólo firmó el decreto donde se disolvían todos los poderes públicos, en un vil ataque en contra de la democracia venezolana, sino que vulneró los derechos humanos de Ramón Rodríguez Chacín y de Tarek William Saab al sacarlos de forma brutal de sus residencias, y apresarlos de forma ilegal. Y esto, con la complicidad de Mónica Fernández (Foro Penal Venezolano), ex-jueza de la República, quien emitió 300 autos de detención en contra de funcionarios de gobierno, por la sola razón de ser militantes del extinto MVR.
Pero hay otras dimensiones opositoras, donde el conflicto político ha quedado en evidencia, y es el tema de las reglas de juego de las elecciones primarias. Henry Ramos, es defensor de la tesis que se efectúen a principios de 2012, conjuntas, sin la posibilidad de postularse a varios cargos, mientras que Capriles propone que se realicen separadas y este año. Obviamente, la separación de las elecciones primarias le daría la oportunidad a Capriles de no perder el “chivo y el mecate”, pues de no ganar la candidatura presidencial, le quedaría la posibilidad de llevarse el premio de consolación, que no es otro que poder ser reelecto en Miranda como gobernador. De hacerse bajo lo propuesto por Henry Ramos, no tendría la posibilidad de postularse para candidato a gobernador y presidente, oponiéndose a "proteger las agallas de 2 o 3 gobernadores que quieren dejar abierta la puerta de atrás".
Este conflicto de posiciones e intereses, deja en evidencia que tal unidad solo es real a nivel de un discurso dirigido a incautos e ingenuos, así como el hecho de existir la posibilidad que haya más de un candidato opositor, para más de un cargo a elegir en las elecciones venideras. Según los cálculos realizados por la diputada María Corina, quedan 622 días para saber qué sucederá.

domingo, 20 de marzo de 2011

LOS TEMORES DEL GOBERNADOR

En el seno de la oposición, se sigue discutiendo la realización de primarias para escoger a sus candidatos de cara a los múltiples y conocidos procesos electorales del 2012. Muchos son los temas que se debaten para definir cómo será el proceso, a quiénes se escogerá por primarias, de qué y bajo cuáles reglas. Una de ellas, es el tema que trataré en este artículo es el del “premio de consolación”, y es una vieja práctica de los partidos políticos y sus miembros que nos les gusta quedarse “sin el chivo y sin el mecate”.
Las discusiones que más han dilatado las comisiones técnicas de la oposición, es la posibilidad que tienen aquellos que actualmente ocupan cargos de elección pública de postularse a otros, sin perder la “posibilidad” de postularse a repetir en el que ocupan, es sencillo: si soy gobernador y tengo el deseo de participar en las primarias para candidato a presidente y pierdo, ¿tengo o no chance de seguir siendo el candidato a repetir como gobernador? Igual pasa con los alcaldes que quieren participar en las primarias a gobernadores, como es el caso de Carlos Ocariz, y no quieren perder la oportunidad de seguir siendo candidatos a alcaldes. En teoría de juegos eso se llama el juego suma-cero o suma-variable. Es como un juego de póker, donde se reta a apostarlo todo. ¿Quién asume el riesgo de perder lo que tiene por un objetivo mayor? Solamente el que tiene la certeza de ganar.
El gobernador-candidato presidencial de Miranda es uno de los que ha defendido la propuesta de “no perderlo todo”, y es paradójica o más bien sencilla la lectura en este caso: No tienen la certeza que van a ganar, y no quieren perderlo todo. Sr. Gobernador si usted está tan seguro y sólido en las encuestas como el candidato favorito en las presidenciales ¿Cuál es la cobardía?, ¿Por qué defiende la posibilidad de participar en las primarias presidenciales y mantener la posibilidad de seguir siendo candidato a la gobernación? ¿Será que sabe que no es el candidato que quieren los que realmente controlan el poder en la oposición?
Para que un gobernador o alcalde en turno pueda mantener la posibilidad de mantener segura la posibilidad de reelección, se deben separar las elecciones primarias, asunto que eleva considerablemente los costos de realización. Por otra parte, está el tema de los tiempos para realizar las primarias, pues sin conocerse por el CNE si todas las elecciones se realizarán en 2012, pudieran estar apresurando el paso para escoger los candidatos, y el tiempo de exposición a un proceso electoral los podría perjudicar, y eso explica las presiones sobre el ente comicial para que apresure la definición de los cronogramas.
En definitiva, El gobernador-candidato presidencial de Miranda está timorato a dejar ser el candidato a la gobernación de Miranda, porque no está tan seguro que ese respaldo que se ha mostrado en las encuestas se mantenga hasta el momento de las primarias. Pero igual, es importante precisar que sus temores y miedos puede ser que sabe que no tiene las de ganar en las presidenciales, porque en estas mismas encuestas lo colocan a 17 puntos porcentuales por debajo del presidente. ¿Será más bien que su cálculo es que si va contra Chávez pierde el chivo y el mecate? Deje el miedo, y como dijeron por ahí... ¡Sea varón!

EN RÁFAGA
LOS HUECOS QUE SÓLO TU VES. En esta semana que culmina hoy, estuve en mi programa de radio “Por la calle del medio” transmitido de lunes a viernes por La Cima 96.7FM entre las 8 y las 9 de la mañana, entrevistando a los encargados de la vialidad en los municipios Los Salias y Guaicaipuro. A ambo se les dio la oportunidad de plantear sus planes de vialidad y sobre todo aquellos que están destinados a mejorar la circulación vial en los respectivos municipios. Marcel Joseph, presidente de Corposalias, planteo un conjunto de posibles soluciones que están en marcha en la municipalidad. Entre ellos, la reubicación de la parada de autobuses que está en la redoma de San Antonio, la colocación de un nuevo balancín al lado de los bomberos (motivado a que un vehículo tumbó el que estaba), la colocación de reductores (ojos de gato) frente a algunos colegios del municipio, el impuslo de la policía escolar, y la revisión de la posibilidad de reducir el diámetro de la redoma de San Antonio, así como eliminar el semáforo de Los Castores. El programa fue el martes 15 de marzo, y aún ninguna de estas medidas ha sido puesta en práctica (hasta el momento de la redacción de este artículo, el 18 de marzo). Estaremos vigilantes a revisar si los acuerdos fueron honrados.
Por parte del municipio Guaicaipuro, el programa fue el 18 de marzo, y participó Eliana León, jefa encargada de la dirección de vialidad de la alcaldía de Guaicaipuro. Ella tomó nota de algunas denuncias hechas por ustedes, de las cuales resaltan las siguientes: el plan de bacheo en el paso para el 2do semestre de 2010, una coordinación más efectiva con Poliguaicaipuro para sancionar a conductores y peatones que incumplan las reglas de tránsito, la culminación del distribuidor vial frente a la estación del metro Alí Primera, en 18 meses, la inspección de un bote de escombros frente a la entrada de la comunidad de Los Duraznos en la Lagunetica, la remisión a mi correo personal del plan de bacheo en el municipio para darlo a conocer públicamente. Sin embargo, me cunde la duda ¿O los habitantes no llamaron al programa (recibimos más de 100 mensajes de texto y al menos 50 llamadas, de las cuales algunas salieron al aire), o esos “huecos de la revolución” sólo son visto por quienes quieren criticar la gestión de Mendoza? ¡Vecino, esperé su llamada!
Por parte de la municipalidad de Carrizal, el día lunes estaré abordando el tema, y espero que los responsables de la vialidad del municipio se comuniquen a la radio para definir la posibilidad de entrevistarlos, para que responda a la pregunta que les hemos hecho a ustedes ¿Qué propone para mejorar el tránsito vehicular en su municipio?

martes, 15 de marzo de 2011

NUESTRAS VACAS ROJAS

He sostenido en diversos espacios, que de los grandes logros del gobierno encabezado por Hugo Chávez, el más importante es la repolitización de la sociedad y el empoderamiento de los ciudadanos y ciudadanas, para ejercer por una multiplicidad de vías directamente el poder público. Mientras que en países como Chile y Colombia se dan profundos debates para vincular de forma más estrecha al ciudadano con los asuntos políticos, en Venezuela históricamente logramos una participación electoral cercana al 80% en las últimas elecciones. Hoy más que nunca los ciudadanos conocen la Constitución de nuestro país, conocen de sus derechos, luchan y protestan por su defensa. Recientemente, he leído sobre una doble realidad que paradójicamente ha dominado el espacio interno de los partidos políticos en Venezuela: el debate de los procesos de democratización interna.

Para nadie es un secreto que las decisiones que se toman -pero con un impacto menor en los asuntos políticos del país- en los partidos políticos tradicionales, respondían a las orientaciones de una cúpula constituida por las “vacas sagradas” de cada partido. Eran vacas blancas en el caso de Acción Democrática, o verdes en el caso de COPEI. Es desde una cúpula partidista donde se deciden los destino del partido, imponiendo candidatos y “líneas” para quienes eran sus militantes.

Esa práctica sumada a lo que el politólogo norteamericano David Coppedge definió como la partidocracia en Venezuela, deslegitimaron a los partidos tradicionales, fortaleciendo a partidos anteriormente minoritarios o nuevos, y engrosando los crecientes porcentajes de abstencionistas en los procesos electorales. En otros términos, la falta de democratización de los partidos tradiciones los condujo, entre otros factores, a la debacle del sistema de partidos en Venezuela, llegando a capitalizar AD y COPEI en 1998 sólo un 11,2% de los votos, luego de haber mantenido un bipartidismo sólido y sostenido desde 1973 hasta 1988.

Era necesario renovar los partidos políticos ampliando y profundizando su democratización interna. Tanto así que quedó consagrado constitucionalmente como un derecho y una obligación en nuestra nueva Constitución. Así está estipulado en el artículo 67 “sus organismos de dirección y sus candidatos o candidatas a cargos de elección popular serán seleccionados o seleccionadas en elecciones internas con la participación de sus integrantes”.

Sin embargo, no fue hasta las elecciones de 2008 que este principio constitucional se llevó a la práctica, cuando el PSUV dio un primer paso histórico en la selección de sus candidatos y candidatas, dando una muestra de madurez política, y marcándole el camino a la oposición. Incluso, para que quedara muestra de lo significante de este hecho, se le entregó a los electos un documento que expresaba en parte lo siguiente: “El PSUV otorga el presente reconocimiento por su digna participación en las primeras elecciones de la historia venezolana para seleccionar desde las bases a los candidatos y candidatas a gobernaciones y alcaldías de todo el país.” Hermoso momento para la democracia en Venezuela.

A la oposición no le quedó otra alternativa que adaptarse a los cambios que venía introduciendo la nueva forma de hacer política desde el PSUV. Ello lo llevó a realizar unas elecciones primarias incompletas para la selección de los candidatos a diputados en el proceso electoral pasado de 2010, aplicándolas sólo donde “consideró la Mesa de una Unidad Democrática”. Escribía en mi columna del Diario La Región sobre este suceso, que luego de la realización de una especie de conciliábulo se dictaminaba el “habemus candidatus”, donde por cierto, dejaron fuera del juego a Yon Goicoechea en los Altos Mirandinos, donde no quisieron realizar primarias, imponiendo a un político de Cumaná que no tenía mayores vinculaciones con la subregión. Fue un triste momento para la oposición, pues le significó profundas fracturas en su relativa unidad.

Pero paradójicamente, propio de esas jugadas que nos suele hacer la historia política venezolana, los roles se invierten y los hechos actuales nos han llevado a un momento previo a la V República, donde vuelven las vacas, pero ahora teñidas de rojo. Se ha pretendido frenar abruptamente la profundización de la democracia interna del PSUV, aplicando el sistema de elección por “cooptación” de muy vieja data, que ha permitido en los partidos políticos garantizar la permanencia de élites dominantes, y el control de los procesos de toma de decisiones.

Incluso, quedó consagrado en el artículo 5 de los estatutos del PSUV, donde se establece que “para la toma de decisiones y elecciones internas el partido podrá utilizar diversos métodos: elección directa, universal y secreta; cooptación, elecciones de primero, segundo o tercer grado; opinión y consenso, los cuales se determinaran por las diversas instancias de dirección de acuerdo a las condiciones políticas.”

Después de haber revolucionado las estructuras mentales de los venezolanos, insertando nuevos conceptos, símbolos, prácticas, vocablos en materia política, impactando incluso en el sector más rancio y radical de la oposición, se retrocede peligrosamente hacia la utilización de formulas restrictivas de participación directa en procesos que por su naturaleza lo demandan. Esta realidad contradice los esfuerzos que se han hecho para desarrollar una nueva cultura política, alejada de aquella heredada de la adequidad betancourtiana.

Algo similar está presente en la Ley Orgánica de Poder Municipal donde se estipula que la elección de los miembros de las juntas parroquiales se hará celebrando elecciones de segundo grado, cooptando el derecho de la elección directa, constituyéndose como un retroceso en la elección de los representantes en estas estructuras. ¿Qué está sucediendo? ¿Será que quienes proponen estas fórmulas pretenden cerrarle el paso a las generaciones de relevo, o temen que una elección directa los desplazaría de los espacios de poder en el PSUV?

Es disonante lo que pretendo afirmar, pues parece propio de una realidad bizarra, pero levanten la mirada del ombligo y evalúen lo que se está produciendo por estas malas decisiones. Lo ha dicho el presidente Chávez “me la juego con las bases populares”. Esa frase contiene la potente idea que es el pueblo empoderado el portador de la legitimidad indispensable para gobernar. Y ese clamor por revisar el planteamiento de la cooptación viene de las bases, quienes han entendido el valor supremo de la democracia participativa y protagónica.

Finalmente, hay que mirar el pasado para saber de dónde venimos y entender en dónde estamos y hacia dónde vamos: pareciera que el perro se muerde la cola, girando en un mismo eje, en aquel donde las oligarquías partidistas, o en criollo, los cogollos, se quieren enquistar haciendo un daño estructural no solo al partido, sino a la democracia participativa y protagónica, esa que hoy desconocen y desafían. Lo bueno y positivo, es que aún hay tiempo de rectificar.

jueves, 10 de marzo de 2011

CONFESIONES DE UNA VIOLACIÓN ANUNCIADA

Creí ingenuamente que lo más escandaloso que había leído recientemente en cuanto a la realpolitik venezolana, eran los informes de Wikileak. Pero me equivoqué. Sin presiones ni azuces, Henry Ramos Allup en una entrevista concedida a Clodovaldo Hernández y publicada en el diario Ciudad Caracas que dirige Ernesto Villegas el día 09 de marzo de 2011, aseveró que la oposición conocía del golpe del 11 de abril de 2002, al menos una semana antes. “Es mentira que ese decreto cayó del cielo, lo habíamos visto todos, una semana antes”, dijo al referirse al Acta de Constitución del Gobierno de Transición Democrática y Unidad Nacional, donde se nombraba como presidente a Pedro Carmona Estanga, se disolvían los cinco poderes públicos y se le cambiaba el nombre a la República.
Mucho fue lo dicho en aquella oportunidad sobre el desconocimiento absoluto de lo que, el más prominente abogado administrativista y constitucionalista del país, Allan Brewer Carías, había presuntamente redactado. Ese infatuo decreto, que después de conocido, nadie se quiso atribuir su autoría y conocimiento, pero que luego de las declaraciones de Ramos Allup, queda bien en claro que no era desconocido por lo que él llama “todos”.
Las reacciones no se hicieron esperar desde el seno de la “Unidad”. Julio Borges, recientemente condecorado por ser fundador de Primero Justicia en la sesión especial del Consejo Legislativo del Estado Bolivariano de Miranda ya aclaró, un día después de conocida la entrevista hecha a Ramos Allup, que no conocía el decreto, que de su existencia se enteró por los medios de comunicación. Sin embargo es extraña esta afirmación, pues la actuación de Borges y sus otros compañeros de partido de Primero Justicia fue activa en medio de las acciones violatorias del Estado de Derecho, que se dieron posterior al 11 de abril. Incluso, Leopoldo López, quien para el momento no había sido expulsado de Primero Justicia, no sólo fue partícipe de los hechos del 11 y 12 de abril, sino que firmó el decreto que según Borges desconocía. Y como si fuera poco, Leopoldo Martínez, militante de Primero Justicia, fue designado como ministro de Finanzas, del gobierno de Carmona Estanga.
Así que “su partido” tal como declaró a los medios de comunicación, estaba informado, pues uno de sus militantes fue nombrado ministro y otro firmó el decreto, que supuestamente no conocían, y me parece algo insólito que se firme algo sin conocerlo previamente, sobretodo tratándose de un documento de tan importante contenido. Incluso, el video que se transmitió en la noche de 2002, no pareció ser hecho en forma espontánea y movido por el furor del momento.
Pero otorgándole el beneficio de la duda, esta afirmación puede demostrar dos cosas: o miente, o fue un tonto borrego útil sin liderazgo al servicio de intereses superiores. Sin embargo, me cunde la duda de porqué reaccionar tan temprano a las declaraciones de Ramos, pues no estaba forzado a hacer ninguna declaración, y a veces aclarando se oscurece, sobre todo cuando no se pide que se haga.
Seguramente, algunos otros dirigentes opositores puedan reaccionar de forma muy similar a la de Borges, pues nada más y nada menos es la aceptación de complicidad en la conspiración para cambiar violentamente la Constitución, siendo uno de los momentos más grises de la democracia contemporánea en nuestro país.
Pero mi mayor incertidumbre es cómo van a reaccionar las instituciones venezolanas, al conocer lo aceptado por Ramos Allup, pues como bien sabemos es un delito que se le ha imputado a quienes se les comprobó su participación en los hechos de abril de 2002. Tanto así, que a Brewer Carías se le abrió un proceso judicial en su contra por ser el redactor del decreto, y considero, sin endilgarme dotes de jurista, que la complicidad debe ser también penada.
Creo que es importante una actuación seria y apegada a ley, pues luego de lo dado a conocer en la entrevista publicada por Ciudad Caracas, queda clara la culpabilidad del delito de complicidad de Ramos Allup y a quien él denomina como “todos”. Principalmente, cuando los hechos del 11, 12 y 13 de abril, forman parte importante del relato y la retórica de muchos dirigentes psuvistas, los cuales imagino no se quedarán de brazos cruzados frente a tamaña confesión.
Lo que si no me sorprenderá, es la reacción que pudiera adelantar los grupos opositores, si las instituciones venezolanas, repito, serias, reaccionan frente a estas declaraciones. Es conocido que las nuevas tendencias de la moda mediática opositora para protestar, son las huelgas de hambre sin hambre, sobre todo aquellas que buscan que el Estado sea más impune. No creo que en este caso vaya a ser distinto.
Finalmente, me llama la atención el momento en que Ramos Allup da a conocer tales declaraciones. Justo cuando se han empezado a perfilar los candidatos a las internas de la MUD (que por cierto luego de este bombazo, de unidad y de democrática poco tiene), y en la cual ya Ramos ha manifestado su intención de participar. Por otra parte, queda claro que las características de estadista, prudencia, inteligencia y sobre todo valentía, no son dotes que ha demostrado Julio Borges. Por el contrario, deja clara su experticia por demás comprobada en la fotografía de cabellos y peinados, así como del ejercicio de bravucón frente a personas mayores.

martes, 1 de marzo de 2011

¿INHABILITACIÓN O SANCIÓN ADMINISTRATIVA?

Los días martes y miércoles de esta semana, el caso de la “inhabilitación política” a Leopoldo López será analizado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, días en donde se realizarán las audiencias. En ellas, tendrán derecho a presentar los alegatos, la Corte, quien es la demandante y la República, que en este caso es el demandado. En diversos medios de comunicación hemos escuchado al Contralor General de la República, Clodosbaldo Russián argumentar que el Estado venezolano no está en la obligación de cumplir una sanción que viola la Constitución de nuestro país, y por su parte López, argumenta que sus derechos constitucionales fueron violados y por lo tanto deben ser restituidos. Ello con la firme intención de participar como candidato presidencial a las elecciones de 2012. Al respecto tengo algunas preguntas que quisiera plantear:

Si Leopoldo López está políticamente inhabilitado, tal como el lo ha argumentado,
1. ¿Cómo es posible que ejerza el derecho al voto, si en la CRBV en su artículo 64 establece que “son electores o electoras todos los venezolanos y venezolanas que hayan cumplido dieciocho años de edad y que no estén sujetos a interdicción civil o inhabilitación política?
2. ¿Cómo Leopoldo López inscribió un partido político ante el CNE, si un inhabilitado político pierde sus derechos políticos?
3. ¿Acaso existe la posibilidad de haberle sancionado con una inhabilitación política sólo y exclusivamente para no postularse y se le haya mantenido el resto de los derechos políticos?
4. ¿O será que su sanción estipula tal como está consagrado en el artículo 105 de la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República que la responsabilidad administrativa puede ser sancionada con la imposición de una inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por un lapso finito determinado en la sanción?

Si revisamos la historia, encontramos el caso de un venezolano que si fue inhabilitado políticamente, y creo fue el primer en nuestra historia democrática. Me refiero a Marcos Pérez Jiménez, que se le inhabilitó para impedir que se presentara en las elecciones presidenciales de 1973, pues los artífices del pacto de punto fijo, AD y COPEI, estaban en conocimiento de su alta popularidad entre los votantes venezolanos, los cuales ya lo habían electo senador en las elecciones de 1968, pero la Corte Suprema de Justicia, anuló su elección. Luego en 1973, concientes de que podía ganar las presidenciales, promovieron una enmienda constitucional con aplicación retroactiva para impedir su postulación, y obviamente sancionarlo con la inhabilitación política, perdiendo sus derechos políticos.

En lo que respecta a Leopoldo López, la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal vigente, no establece la “inhabilitación política” en el caso de cometer actos irregulares en el ejercicio de la función pública en donde se incurra en responsabilidad administrativa. Lo que se aplica son sanciones administrativas. El asunto, es que causa mayor “punch político” si se habla de inhabilitación política y no de sanción administrativa, o incluso inhabilitación administrativa, si el término se permite. Aun cuando se mienta de forma irresponsable.

La estrategia de López ha sido politizar la sanción impuesta (la segunda, pues la primera fue por el caso de los “aportes” de PDVSA a Primero Justicia) por irregularidades administrativas cometidas durante su ejercicio como Alcalde de Chacao, que si bien no implica que incurrió actos de corrupción, no cumplió con los procedimientos administrativos necesarios para disponer de recursos de la Alcaldía. Por una parte, ha logrado que mediáticamente los venezolanos y venezolanas crean que lo impuesto fue una estrategia política en su contra, dejando a un lado las razones por lo cual lo sancionaron, y centrando su mensaje en que sus derechos políticos están siendo violados.

Por otra parte, intenta aprovechar los tiempos electorales, para que su caso sume a la estrategia de descrédito al gobierno venezolano en referencia a la violación de los derechos humanos, en este caso los que tienen que ver con derechos políticos, y le de algo de rédito político para una posible (a mi entender un supuesto negado) participación efectiva (pues no desestimo que se presenta aún esté inhabilitado para seguir victimizándose) en las elecciones primarias de la oposición.

Es una de esas incongruencias bien elaboradas por los asesores políticos de la oposición, el tratar de violentar el Estado de Derecho, queriendo politizar un asunto de orden jurídico. Y es paradójico, pues uno de los argumentos esgrimidos por diversos partidos y líderes opositores ha sido justamente que el gobierno nacional no controla la impunidad y la corrupción. Pero recientemente hemos visto como utilizan a jóvenes para intentar saldar de forma ilegal las cuentas que tienen algunos de sus militantes con la justicia venezolana, entre otras cosas por estar incursos en asuntos tan graves como el homicidio, y ver el show mediático del ex alcalde de Chacao, para vulnerar las sanciones impuestas por malversación de fondos públicos. Para López son más importantes sus ansias de ser candidato presidencial, que asumir una postura institucional y respetuosa frente a las instituciones públicas, por las faltas cometidas al ordenamiento jurídico venezolano.

Sin embargo, el asunto no es solamente lo que ha hecho Leopoldo López, sino lo que ha dejado de hacer el gobierno venezolano. Las últimas derrotas de la oposición han sido convertidas en victoria por el mal manejo de la comunicación política y la ausencia de un equipo efectivo que se encargue de la elaboración de lo que comunica políticamente el gobierno. Incluso, pareciera que se ha perdido el dominio sobre algunos temas estratégicos de la agenda política, la cual hasta ahora era definida desde el gobierno casi en su totalidad. Y considero, que al existir un órgano con el rango de ministerio con cartera como lo es el MINCI, su gobernabilidad en la política comunicacional es alta y dominante.

Un MINCI y su ministro no están para colocarle el micrófono al presidente en sus recorridos televisados (actitud que hemos visto de forma reiterada en los últimos designados en el cargo), ni resolver problemas técnicos en la transmisión de las actividades de presidente, pues se entiende que para ello hay presidentes y directores de cada uno de los medios que conforman el sistema de medios públicos de nuestro país. Su labor debe concentrar mayores esfuerzos en el diseño de estrategias efectivas de comunicación política, que no es sólo la elaboración de micros y la generación de instrucciones a los medios públicos, sino encargarse de la forma y el contenido de lo qué, cómo, cuándo y dónde se comunica desde las altas instancias de gobierno. Y obviamente, el presidente y los ministros deben estar abiertos a seguir los lineamientos que en materia de comunicación política se le presentan.

Lo que sucede en torno a López no escapa de esta situación, pues la Contraloría no reaccionó a tiempo, pudiendo hacer uso de una mejor estrategia comunicativa, pues en vez de aclarar la situación se ha enlodado en una suerte de generar de una matriz mediática adversa al Estado y sus instituciones. El MINCI reaccionó tarde, generando algunos micros explicando las razones por las cuales se sanciona a Leopoldo López pudiendo atacar oportunamente con más vigor la matriz de opinión que se venía formando. Es importante en un año previo a las elecciones presidenciales, afinar las instituciones y los grupos de trabajo que se encarguen de hacer congruente el mensaje con la estrategia política, pues de ello va a depender un buen control de la agenda política y el éxito de una comunicación efectiva.